Al comandante Fidel Castro en su 88 cumpleaños

Club Argentino de Periodistas Amigos de Cuba
El CLUB ARGENTINO DE PERIODISTAS AMIGOS DE CUBA (CAPAC) celebra junto al pueblo cubano el 88 cumpleaños del Comandante Fidel Castro Ruz a quien el mundo rinde homenaje en este día y lo hacemos en nombre de la vida y la paz.
El Comandante Fidel Castro sigue y seguirá dando ejemplo de dignidad, voluntad revolucionaria, de amor a su pueblo y los pueblos del mundo, por los que ha luchado desde su juventud.
Líder de la revolución que en 1959 derrocó al tirano Fulgencio Batista, -figura clave del imperialismo en el Caribe- liberó definitivamente a su país de toda rémora colonial, llevando como bandera libertaria, el Manifiesto de Montecristi, heredado del profeta revolucionario José  Martí, quien murió luchando por la independencia de su patria, en el siglo XIX, un extraordinario documento teórico, que  fue la base de la continuidad histórica de aquel proceso liberador, que hasta hoy continúa.
Fidel Castro, el comando revolucionario y el pueblo cubano dieron una lección de dignidad al mundo cuando en 1961 enfrentaron y derrotaron la invasión mercenaria de Estados Unidos y durante años ha sido el faro iluminador de la conciencia de los hombres decididos a liberarse de todo dominio y liberar a los pueblos que en Nuestra América están decididos en este siglo XXI, a  lograr la definitiva independencia de la región. Al frente de su pueblo ha derrotado también al imperio, que estableció un bloqueo, un  sitio, el más largo en la historia del mundo, pensando que iba a poner de rodillas a Cuba, ubicada a sólo 90 millas de sus costas, este heroísmo, esta increíble resistencia de todo un pueblo y su dirigencia, son ya parte de la mejor historia de la humanidad, una humanidad en cuya defensa Usted se levanta cada día, abriendo los caminos de la liberación.
Porque su figura hoy se hace cada vez más inmensa en el marco de los renacimientos de pueblos enteros y cuando el imperio avanza con un proyecto global de dominación, que está costando guerras coloniales y genocidios en esta primer parte del siglo XXI, nosotros celebramos este día, diciéndole que nuestro CAPAC está creciendo hacia adentro y hacia afuera del país, como otra pequeña contribución solidaria y le ofrendamos el compromiso de luchar contra el terrorismo informativo. Esta guerra sicológica es un objetivo a derrotar, para que en otra Operación Milagro, los pueblos dejen atrás la ceguera de la desinformación y la mentira. Sólo la verdad nos hará libres.
Querido Comandante, Ud. sigue siendo el haz de luz para nuestro continente y para el mundo. Y nuestro compromiso será desatar los nudos de la desinformación, que como un arma de guerra se esgrime contra la heroica isla de Cuba.
Por el   Club Argentino de Periodistas Amigos de Cuba
Stella Calloni (Presidenta), Jimena Riveros, Alberto Mas, Héctor Bernardo, Norberto Galiotti, José Andrés “Coco” López, Sergio Ortíz.
 
Club Argentino de Periodistas Amigos de Cuba

Fidel en Argentina, 44 años después

El reconocido fotógrafo y cineasta Roberto Chile presentó el 13 de septiembre su documental Argentina, Nuevos Aires en la embajada cubana de ese país.  Fue en el marco de las jornadas de solidaridad mundial por la liberación de los 5.

Esta nueva pieza cuenta la  extraordinaria visita del Comandante Fidel Castro a la asunción del ex presidente  Nestor Kirchner en 2003, en la que Chile a través de su cámara logra captar el fuerte lazo que existe entre Cuba y Argentina. “Este país marchará adelante, tendrá éxito y juntos venceremos”, dijo Fidel durante esos días en los que centenares de personas se movilizaban para escuchar al mandatario cubano.
La Facultad de Derecho de la Ciudad de Buenos Aires fue transformada en forma no premeditada en una suerte de Plaza de la Revolución, en la que miles y miles de personas se fueron autoconvocando para terminar siendo protagonistas del discurso más intenso que Fidel Castro ha hecho en Argentina. En esa visita, que fue la primera después de 44 años, se detiene Roberto Chile, en las miradas de los anónimos, en los cánticos solidarios con Cuba, en la heterogeneidad de las personas allí presentes y en las palabras tanto de Néstor como de Fidel.

Al concluir la película, el documentalista explicó: “El objetivo de esta realización era informar al pueblo cubano sobre la visita de nuestro Comandante a este país” y aclaró que no tenía pretensiones artísticas sino informativas. No obstante el cuidado con el que maneja la imagen, la voz en off, la edición de los discursos y la musicalización convierten a Argentina, Nuevos Aires en algo que transmite sensaciones, y desde ahí se observa el arte.
Mientras Roberto Chile se despedía de una sala llena de personas que aplaudían enérgicamente, dijo: “Esperemos pronto tener que dejar cinco lugares para que se sienten nuestros Cinco Héroes. Volverán”.

Minutos antes de dar por finalizada la actividad el embajador cubano Jorge Lamadrid Mascaró informó que próximamente  la embajada de Cuba en la Argentina será el lugar elegido para proyectar diferentes tipos de materiales audiovisuales, entre los que se destacarán las otras realizaciones de Chile. De esta manera y fiel a su estilo, la Embajada Cuba en Argentina, se acerca una vez más a todo aquel que quiera conocer la realidad cubana.

Texto:  Jimena Riveros / Fotos: Joel Güeche Carol

Traducción del artículo original sobre las palabras de Fidel acerca del “modelo cubano”

Dada la información que circula por medios de todo el mundo con respecto a las últimas declaraciones de Fidel Castro, acerco aquí una traducción literal de la entrevista. Qué cada cual saque sus propias conclusiones pero con elementos para poder hacerlo. Esa es la idea.

Jimena Riveros

Fidel junto a Jeffrey Goldberg

La traducción ha sido realizada para Cubainformación por Rakel Agirre, responsable del Área de Sensibilización de la Asociación Euskadi-Cuba.

El equipo de redacción de Cubainformación está preparando un material de análisis sobre este nuevo caso de perversión informativa contra Cuba por parte de los grandes consorcios mediáticos internacionales.

Fidel Castro: “El modelo cubano ya no funciona ni siquiera para nosotros”

Hubo muchas cosas peculiares en mi reciente parada en Habana (aparte del espectáculo de delfines, que trataré en breve), pero una de las más inusuales fue el nivel de introspección de Fidel Castro. He tenido una experiencia limitada con autócratas comunistas (tengo más experiencia con autócratas no-comunistas) pero resultó muy llamativo que Castro estuviera dispuesto a admitir que jugó mal su mano en un momento crucial de la Crisis de los Misiles de Cuba (pueden leer sobre lo que dijo hacia el final de mi post anterior, pero lo que señaló, de manera clara, es que se arrepiente de haber solicitado a Khruschev atacar con armas nucleares a Estados Unidos)

Todavía más llamativo fue algo que dijo en la comida del día de nuestro primer encuentro. Estábamos sentados alrededor de una pequeña mesa: Castro, su mujer, Dalia; su hijo, Antonio; Randy Alonso, una figura importante de los medios de comunicación del Estado; y Julia Sweig, la amiga que hice me acompañara para asegurarme, entre otras cosas, de que yo no decía nada demasiado estúpido (Julia es una destacada erudita en América Latina en el Consejo de Relaciones Exteriores). En un inicio yo estaba interesado principalmente en ver comer a Fidel – fue una combinación de problemas digestivos que conspiraron para casi matarle, y por tanto pensé que haría un poco de “Kremlinología” gastrointestinal y mantendría una cuidadosa atención ante lo que él ingiriese (para que conste, él ingirió pequeñas cantidades de pescado y ensalada, y un poquito de pan untado en aceite de oliva, así como un vaso de vino tinto). Pero durante la desenfadada conversación general (habíamos estado tres horas hablando de Irán y Oriente Medio), le pregunté si consideraba que el modelo cubano era algo digno de exportar.

“El modelo cubano ya no funciona ni siquiera para nosotros” dijo él.

Esto me chocó como salido de los más grandes momentos de Emily Litella (1). ¿Acababa el líder de la Revolución de decir, en esencia, ¿“No importa”?

Le pedí a Julia que interpretara esta impresionante declaración para mi. Ella dijo, “Él no estaba rechazando las ideas de la Revolución. Lo he tomado como un reconocimiento de que bajo “el modelo cubano” el Estado tiene un rol demasiado grande en la vida económica del país”.

Julia señaló que un efecto de semejante opinión podría ser otorgar espacio para su hermano, Raúl, quien es ahora presidente, para promulgar las reformas necesarias de cara a algo que seguramente encontrará oposición desde los comunistas ortodoxos dentro del Partido y la burocracia. Raúl Castro está ya soltando la adhesión del estado sobre la economía. Él anunció recientemente, de hecho, que pequeños negocios pueden ahora operar y que los inversores extranjeros pueden ahora comprar inmuebles en Cuba. (Lo gracioso de este nuevo anuncio, por supuesto, es que los americanos no están autorizados a invertir en Cuba, no por la política cubana, sino por la política americana. En otras palabras, Cuba está comenzando a adoptar el tipo de ideas económicas que América largamente le ha demandado que adopte, pero a los americanos no les es permitido el participar en este experimento de libre mercado por la defensa de nuestro gobierno de la hipócrita y estúpida política de embargo. Nos arrepentiremos de esto, por supuesto, cuando los cubanos acuerden con europeos y brasileños la acaparación de los mejores hoteles).

Pero estoy divagando. Hacia el final de esta larga, y relajada comida, Fidel nos demostró que realmente estaba semi-retirado. El día siguiente era un lunes, cuando se espera de los máximos líderes el estar sin la ayuda de nadie manejando sus economías, echando disidentes a prisión y cosas de ese tipo. Pero la agenda de Fidel estaba abierta. Él nos preguntó: “¿Les gustaría ir al acuario conmigo a ver el espectáculo de los delfines?”

No estaba muy seguro de haberle oído correctamente. (Esto me sucedió varias veces durante mi visita). “¿El espectáculo de los delfines?”

“Los delfines son animales muy inteligentes”, dijo Castro.

Apunté que teníamos una reunión programada para la mañana siguiente, con Adela Dworin, la presidenta de la Comunidad Judía de Cuba.

“Tráela”, dijo Fidel.

Alguien en la mesa mencionó que el acuario estaba cerrado los lunes. Fidel dijo: “Mañana estará abierto”.

Y así fue.

A última hora de la mañana siguiente, después de recoger a Adela en la sinagoga, nos encontramos con Fidel en las escaleras de la casa de los delfines. Él besó a Dworin, no por casualidad delante de las cámaras (quizás, otro mensaje para Ahmadinejad). Entramos juntos en una gran habitación, con iluminación azulada, que daba a un enorme tanque de delfines cerrado con un cristal. Fidel explicó, extensamente, que el show de los delfines del Acuario de La Habana era el mejor espectáculo de delfines en el mundo, “completamente único”, de hecho, porque es un show bajo el agua. Tres buzos humanos entran en el agua, sin equipo de respiración, y realizan complicadas acrobacias con los delfines. “¿Te gustan los delfines?” me preguntó Fidel.

“Me gustan mucho los delfines,” le dije.

Fidel hizo venir a Guillermo García, el director del acuario (cada empleado del acuario, por supuesto, fue a trabajar – me dijeron que “de manera voluntaria” -) y le dijo que se sentara con nosotros.

“Goldberg,” dijo Fidel, “hágale preguntas sobre los delfines”.

“¿Qué tipo de cuestiones?” le pregunté.

“Eres un periodista, hágale buenas preguntas,” dijo él, y entonces se interrumpió. “De todas formas, él no sabe demasiado sobre delfines,” dijo él, señalando a García. Él es realmente un físico nuclear”.

“¿Lo eres?” le pregunté.

“Sí”, dijo García, disculpándose un tanto.

“¿Por qué diriges el acuario?” le pregunté.

“¡Le pusimos aquí para alejarlo de construir bombas nucleares!” dijo Fidel, y entonces se desternilló de risa.

“En Cuba, únicamente emplearíamos poder nuclear para objetivos pacíficos”, dijo García, con gran seriedad.

“No sabía que estuviera en Irán”, contesté yo.

Fidel señaló a la pequeña alfombrilla debajo de la silla giratoria especial que sus guardaespaldas le acercaron.

“¡Es persa!” dijo, y volvió a reírse. Entonces dijo: “Goldberg, haga sus preguntas sobre los delfines”.

En el acto, me giré hacia García y le pregunté, “¿Cuánto pesan los delfines?”

“Pesan entre 100 y 150 kilogramos”, dijo él.

“¿Cómo entrenan a los delfines para que hagan lo que hacen?”, le pregunté.

“Esa es una buena pregunta,” dijo Fidel.

García llamó a una de los veterinarias del acuario para ayudarle a responder a la pregunta. Su nombre era Celia. Unos minutos después, Antonio Castro me dijo su apellido: Guevara.

“Eres hija del Che Guevara?” le pregunté.

“Sí”, dijo ella.

“¿Y eres veterinaria de delfines?”

“Cuido de todos los habitantes del acuario”, dijo ella.

“Al Che le gustaban mucho los animales”, dijo Antonio Castro.

Era la hora de que empezase el espectáculo. Las luces se atenuaron, y los buzos entraron al agua. Sin describirlo demasiado, diría una vez más, y para mi sorpresa, que me encontré a mí mismo estando de acuerdo con Fidel: el acuario de La Habana da un fantástico espectáculo de delfines, el mejor que haya visto nunca, y como padre de tres hijos, he visto muchos espectáculos de delfines. También diré esto: nunca he visto a alguien disfrutar tanto de un espectáculo de delfines como lo disfrutó Fidel Castro.

En el siguiente episodio, trataré temas como el embargo americano, el estatus de la religión en Cuba, la situación apremiante de los disidentes políticos, y la reforma económica. Por ahora, os dejo con esta imagen de nuestro día en el acuario (Estoy en la silla baja, la hija del Che está detrás de mi, con el pelo corto y rubio, Fidel es el hombre que se parece a Fidel si Fidel comprara en L.L.Bean.

(1) Nota de la traducción: Emily Litella era un personaje de ficción interpretado por la comediante Gilda Radner en las series de apariciones en el Saturday Night Live. Emily Litella era una mujer mayor con problemas auditivos.

(2) Nota de la traducción: L.L.Bean es una cadena de ropa de EEUU.

Para leer el artículo original en inglés de Jeffrey Goldberg, para “The Atlantic”:
http://www.theatlantic.com/international/archive/2010/09/fidel-cuban-model-doesnt-even-work-for-us-anymore/62602/
Jeffrey Goldberg – “The Atlantic” – 8 de septiembre de 2010
Traducción: Cubainformación / Rakel Agirre, responsable del Área de Sensibilización de la Asociación Euskadi-Cuba

Fuente: http://www.cubainformacion.tv

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