CONOCER CUBA COMO BRIGADISTA

Desde hace décadas existe un organismo en Cuba que busca promover sus valores al mundo a través de los ojos de los propios visitantes. Los argentinos pueden hacerlo en enero y en mayo de 2016.

El  Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) es una organización social creada el  30 de diciembre de 1960 por iniciativa de Fidel Castro. Tal como lo indica su nombre, promueve la amistad entre Cuba y el mundo. Ya pasó mucho tiempo de aquello y una de sus propuestas más fuertes fue creciendo: la formación de brigadas internacionales que permitan conocer la verdadera Cuba.  Para esto, el ICAP cuenta con el Campamento Internacional Julio Antonio Mella (CIJAM), ubicado en Caimito, provincia de Artemisa a 40 km del centro de La Habana y es allí adonde llegan las Brigadas Internacionales de Solidaridad con Cuba.

La primera en arribar al CIJAM fue la Brigada “Venceremos”, procedente de los Estados Unidos, en 1969 y casi inmediatamente se sumó la “Nórdica” y así fueron naciendo otras : La Europea “José Martí”; la “1º de Mayo” (que es Internacional); la “Che Guevara” (parte inglesa de Canadá); la “Juan Río Rivera” (Puerto Rico) ; la “Latinoamericana”; la “Caribeña” y la “Cruz del Sur” (Australia, Nueva Zelanda y Oceanía)”.

La propuesta se arma con 6 meses de antelación según las características específicas de cada grupo, aunque lógicamente ya hay una dinámica establecida. Consta de  dos semanas en las que los brigadistas conviven en el Campamento y realizan una serie de actividades. En el caso de los argentinos incluye siempre la visita a Santa Clara, donde descansan los restos del Che.

Otra particularidad es que no hay una edad establecida, lo importante es avisar a tiempo para que puedan, los organizadores, armar un programa especial si fuera necesario. El programa intercala formación política, trabajo voluntario y  diversión.  Hay un día donde cada delegación hace una muestra con cosas típicas de su país: una comida, un baile, un canto, un trago, etc. El último día es el Encuentro de Solidaridad, ahí se reúnen con las autoridades del ICAP.

El Campamento  cuenta con computadoras  con acceso a  Internet, una biblioteca dotada con libros, de los cuales, muchos fueron donados por los propios brigadistas. La Biblioteca cuenta también con una pequeña sala de exhibición. Las habitaciones  son compartidas por 5 personas y los baños, con las duchas, están afuera. En el campamento siempre hay un médico, una enfermera y una ambulancia para responder a cualquier situación que se genere. En caso de que el brigadista necesite hospitalización se lo traslada al centro de salud más cercano, ya que está a sólo 15 km.

Los traslados, incluidos en el programa  de los brigadistas, son garantizados por el ICAP, desde el momento en que arriban a Cuba.

Argentina integra la denominada Brigada Latinoamericana y viaja dos veces al año: la “Sudamericana” (enero-febrero) y la “Internacional” (abril-mayo).  Tiene un costo total de 560 CUC que cubre todos los gastos, con excepción de los boletos aéreos. Si estás interesado en esta propuesta debes escribir a: brigadasacubabaires@gmail.com.

MERECIDO PREMIO LA MILITANCIA

– Croniquita –

Los periodistas Stella Calloni* y Eduardo Aliverti recibieron el premio “Rodolfo Walsh” a la trayectoria periodística en la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata.

La ceremonia se realizó el 27 de noviembre a sala llena en el aula Anfiteatrada  del edificio Néstor Kirchner y aunque comenzó sin luz esto no impidió que el clima de festejo se desarrolle. La decana Florencia Saintout con profundo respeto y mucho humor explicó que  en el caso de Calloni el Consejo Directivo de la Facultad le otorgó el galardón entre otras cosas por su “minuciosa investigación sobre Latinoamérica” y a Aliverti por su profundo compromiso por la verdad, la justicia y la memoria. El encuentro fue en un clima casi familiar donde no faltaron las anécdotas que mostraban a una Calloni despistada y con una gran capacidad para reírse de si misma. “Es el premio de este Walsh que convoca desde la Universidad Pública”, dijo la decana mientras explicaba que no puede ser nunca un homenaje neutral.

Tras las palabras de Saintout le tocó el turno a Mona Moncalvillo, elegida por la homenajeada para presentarla dado que se conocen hace muchos años y han compartido varios espacios: “Para Stella siempre el epicentro es el ser humano”, dijo su colega y amiga.

Al momento de tomar la palabra la escritora, periodista, corresponsal y poeta (rasgo que debiera conocerse aún más) explicó lo mucho que la enorgullecía recibir este premio sobre todo “de tanta gente joven”, haciendo alusión a los presentes – en su mayoría estudiantes – y a la decana. Fiel a su estilo siguió con algunas historias personales que marcaban cómo fue viviendo su profesión a lo largo de los últimos 50 años y en materia de política exterior destacó: “La relación entre los Estados Unidos y América Latina marcó nuestras vidas y nuestras muertes y por eso debemos conocerla y estudiarla” y en este sentido pidió “recuperar el sentido de la descolonización”. Respecto al “periodismo militante”, termino que intentan usar peyorativamente  los medios monopólicos dijo: “Somos militantes orgullosamente de la verdad”.

Posteriormente fue ella misma quien le hizo entrega a Aliverti del premio, que según él es el más conmovedor que recibió porque representa una victoria cultural y explicó que es un defensor del periodismo militante porque no existe la independencia: “Uno siempre depende o del que le pone la pauta, o de los que lo contratan o incluso de sus propios ideales… uno es libre cuando decide no decir algo de lo que no está seguro”.

Los agasajados recibieron también una remera y un libro publicado por la agrupación Rodolfo Walsh y una decena de adhesiones de agrupaciones, partidos políticos, movimientos sociales y de las embajadas de Cuba y Venezuela, entre otros.-

*Stella Calloni  fue corresponsal de guerra en América Central y se especializó en política internacional.  También dirigió revistas  y actualmente es corresponsal del periódico La Jornada, de México. Ha publicado varios libros entre los que se destacan El hombre que fue Yacaré (1998); Operación Condor (1999) y  Evo en la mira  (2009).  Es también presidenta del Club Argentino de Periodistas Amigos de Cuba .

Texto:  Jimena Riveros

Foto: Web de Facultad de Periodismo y Comunicación de la UNLP

“En Cuba la Universidad es la sociedad”

Entrevista Exclusiva

En el marco de diferentes encuentros que realizaron dirigentes estudiantiles universitarios de Cuba en la región es que surgió esta charla. La mirada de estos dos jóvenes nos habla de una Cuba que sigue la misma línea revolucionaria de siempre. Con cambios, sí; con matices también pero la esencia sigue intacta pese a quien le pese.

La realidad cubana en el día a día, la “frustración profesional” de los egresados, el bloqueo, la unidad latinoamericana, el deseo de superación y hasta la nacionalización de YPF son algunos de los lugares que visitamos durante la nota.

Los que en este caso nos acercan esa mirada desde dentro de la Isla son Carlos Rangel, que tiene 25 años, es de La Habana y actualmente Presidente de la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU) de esa provincia y, Reinier Limonta que tiene 23 años y es, entre otras cosas, el Presidente de la Organización Caribeña y Latinoamericana de Estudiantes (Oclae).

Hablemos del acceso a la Universidad en la Isla…

Carlos Rangel: En Cuba hay diferentes ofertas para estudiar según los deseos y necesidades de cada uno. Y son para todos aquellos que salen de la escuela media. Después, también tenemos la Universidad del Adulto Mayor, a la que asisten personas con intereses específicos que buscan superarse y que quizás antes, en su juventud, no lo pudieron hacer. En esta modalidad hay más de 500.000 personas. Nuestro proceso educativo es amplio y accesible para todos y forma no sólo en cantidad sino en calidad.

¿Cómo es la relación entre la matricula de inscripción y la de egresados?

Carlos Rangel: Siempre hay un nivel de deserción que es contemplado en la misma planificación de ingreso a la universidad. Muchas veces está dado o condicionado por cierta desmotivación, o porque al comenzar la carrera ven que no es lo que  buscan. La deserción universitaria se observa más en las carreras técnicas, exactas y naturales.

En los últimos años ¿bajó el nivel de inscripción?

Carlos  Rangel: Bajó. En Cuba la economía es planificada y el Consejo obliga al nivel superior de enseñanza a dar las tasas que de aquí a 5 años el país necesitaría para cubrir la necesidad profesional del país. Se ha observado que en muchos egresados universitarios hay un nivel de subempleo e incluso en lugares donde se necesitaban 15 había más de 30. Eso sin duda trajo la consecuencia que el país revea el tema de la ubicación laboral.

En las carreras sociales es en donde se observa una reducción en el ingreso, mientras en las carreras técnicas, exactas y naturales ha aumentado.

La Universalización de la Educación Superior en Cuba

Una de las cosas que planteó Raúl Castro hace dos años fue que era necesario que por ejemplo aquellos que habían estudiado carreras agropecuarias vuelvan a sus provincias de origen para reactivar la producción ¿Cómo se vive esto?

Reinier Limonta: Hay un modelo que antecede al 2010, que Fidel había sido uno de sus principales arquitectos y que tiene como esencia que el propio municipio, que es la unidad territorial mas pequeña en términos de decisión política o gubernamental, sea el responsable de formar sus recursos humanos y no sólo en el tema agropecuario, sino también la cuestión médica y de otras carreras. A ese proceso se lo llamó “Universalización de la Educación Superior”. Esto permitía que la Universidad rompiera sus muros tradicionales y continuara la relación con el alma mater central y que el propio municipio tuviera la posibilidad de desarrollar determinados tipos de carreras en donde el profesional que la estudiara tuviera amplias posibilidades de desarrollarse. La migración interna surge a partir de circunstancias personales, era muy difícil que ese profesional en otro modelo de formación regresara al Municipio, que en definitiva es el que más lo necesita. Nosotros conseguimos el desarrollo del país de abajo hacia arriba, comenzando en la estructura del municipio y como consecuencia llega a la Nación, obteniendo su desarrollo.

En ciencias médicas el estudiante se forma en el hospital donde tiene amplias posibilidades de trabajar cuando termine su carrera universitaria y no sólo se forma ahí con un contenido local sino con contenido extremadamente práctico que permite que no sólo sea un médico especializado en cuestiones teóricas sino que conoce los problemas de salud de la futura población que atenderá una vez graduado.

¿Hubo resistencia, por parte del alumnado que había migrado, al volver a su provincia?

Reinier Limonta: Ha habido una combinación de las principales ideas. La Universalización se mantiene como concepto tremendamente revolucionario en el sentido de cambiar lo que hasta ahora en Educación Superior tuvimos hasta ahí pero también el proceso de disminución de la matricula, reordenamiento de la fuerza laboral calificada en el país cuenta con un amplio consenso popular. En primer  lugar porque si bien la revolución rompió todas las barreras que la sociedad le imponía al desarrollo en este caso intelectual universitario, no es posible construir un país sólo de universitarios. Hay cálculos que te dicen que por cada universitario tiene que haber determinado número de técnicos medios, y que por cada número de estos debe haber a su vez una determinada cantidad de obreros calificados. Invertir esa pirámide sin negarle a los obreros el acceso a la Universidad ha sido el principal reto. Todos tienen la posibilidad se superarse, ya como parte de su satisfacción personal.

¿Cómo se distribuyen las Universidades en Cuba?

Reinier Limonta: La densidad de la Universidad en Cuba es amplísima. Cada provincia tiene, al menos cuatro universidades. La universidad del ministerio de educación superior, la universidad médica, la pedagógica y las facultades de ciencias de la cultura física y el deporte, que se consideran localmente una universidad aunque forman parte de una gran universidad con facultad en todos las provincias. En los municipios hay sedes de estas universidades. De esta manera se rompe la concepción de que la Universidad sólo está en el campus, que no tiene contacto con la sociedad. En Cuba la Universidad es la sociedad.

Educación para Todos vs Bloqueo

Se sabe que en Cuba hay carreras tan específicas que no existen en otras partes del mundo ¿cómo convive eso con el bloqueo?

Carlos Rangel: En términos de educación superior hay algo muy  claro que tiene que ver con el desarrollo, la producción de conocimientos, de teoría y de investigaciones. Los daños que nos produce el bloqueo en estos términos es muy grande. Nosotros no podemos tener tecnología de punta en las carreras técnicas ni de ciencias exactas y es algo que indiscutiblemente afecta el proceso educativo y el desarrollo del proceso científico más profundo pero aún así nosotros seguimos esquivando cualquier cosa y seguimos buscando que las universidades avancen. Por ejemplo en Cuba se gastó tres veces más en material escolar por culpa del bloqueo. En nuestro país la educación es pública, gratuita y de gran calidad, pese al bloqueo. Por otra parte pero en el mismo sentido, el acceso a internet es muy limitado porque no tenemos cómo acceder y el poco acceso es realmente caro porque es satelital.

¿Cuál es la realidad de los jóvenes cubanos? ¿Existe realmente un “deseo” de emigración?

Carlos Rangel: La  migración universitaria no es algo particular respecto a la migración cubana en general. Hay para mi dos motivos fundamentales que son alicientes a que compañeros graduados universitarios decidan abandonar el país. El principal motivo es económico. En Cuba no hay la abundancia que nos permita una economía más cómoda y afecta en lo cotidiano, así que no se puede culpar a aquel que decide irse de Cuba. Cada cual tiene su idea de cómo superarse. Lo que también es verdad y nadie lo dice en el exterior es que en Cuba hay cientos de miles de graduados universitarios que deciden antes de comer con variedad, o de tener un carro quedarse a seguir construyendo un proceso social por sobre los deseos materiales. De hecho hay que decir que no hay una marcada migración universitaria y de los que se van muchos lo hacen por reunificación familiar. No pasa realmente que nuestros egresados, al tiempo de graduarse se vayan.

Quizás si suceda lo que se llama frustración profesional, ligado más a la carreras técnicas que requieren de una tecnología de punta que tenemos ciertamente vedada por el bloqueo.

Participación Ciudadana

Pero si hablamos de deseo, más allá de la concreción ¿Qué perciben ustedes que les pasa a los jóvenes cubanos?

Carlos Rangel: El 2011 fue un año para Cuba de mucho compromiso y de mucha reafirmación de querer construir un proyecto social. Hay un proceso muy democrático en el que el Partido Comunista demostró ser más que un partido comunista un partido de la Nación, un Partido que cuando fue a discutir los lineamientos internos para llevarlos al Sexto Congreso dijeron: “No lo vamos a discutir entre nosotros, vamos a discutirlo con el pueblo”. Y allí hubo más de 4 millones de intervenciones que se aportaron, en donde se discutieron los 291 lineamientos y que el 70 % de ellos fueron cambiados antes de llegar al Congreso. Eso habla de la democracia que hay en Cuba que es diferente de lo que cuentan los medios de comunicación que están al servicio del capitalismo. Nosotros invitamos a los que tienen alguna duda que vayan para Cuba y vean.

¿Cómo se dio esa discusión en la que participó todo el pueblo?

Carlos Rangel: Se discutieron los lineamientos en los CDR (Comité de Defensa de la Revolución), en los barrios, en las aulas, en los sindicatos. Se hacían asambleas de hasta 100 compañeros y se leía el documento y se iba discutiendo punto por punto. Todos. En total participaron cerca de 9 millones de cubanos, somos 11 millones. Hagan la cuenta.

Eso generó mucho optimismo en el pueblo porque efectivamente había cierto escepticismo con respecto al futuro de la revolución, debido al recambio generacional de una conducción histórica. Allí se pudo ver el compromiso de la juventud cubana con este proceso revolucionario que lleva más de 50 años.

Recambio Generacional

Hablaron de conducción histórica ¿Qué pasará cuando ya no estén? ¿Hay nuevos lideres, nuevos cuadros?

Reinier Limonta: En este tema hay una tergiversación en el exterior, a veces por desconocimiento y otras muchas veces por mala intención para poder justificar que el modelo cubano está agotado o como que ya cumplió un ciclo histórico. La verdad es que el recambio generacional, o la transición generacional se dio mucho antes. La mayoría de los puestos importantes intermedios, y estamos hablando de Consejo de Ministros, Presidentes de las Asambleas Provinciales del Poder Popular, Secretarios del Partido en los territorios, Comité Central de Partido, Asamblea Nacional del Poder Popular ya no tienen mayoría la dirección histórica. Si quedan valiosisimos compañeros al frente de la Dirección máxima del país pero el resto ya son personas que nacieron después del triunfo de la Revolución. De hecho el 70 por ciento de la población nació después, ya con el bloqueo. El país ya está en manos de compañeros que no participaron de aquella revolución.

La gente no ha entendido al socialismo como una mera opción histórica, lo ha entendido y lo entiende como la única manera de mantener la soberanía nacional frente a Estados Unidos. El consenso político cubano entiende que en 1959 comenzó a construirse la decisión de construir un proyecto y el resto estará en los cubanos en aprender y seguir desarrollando métodos de de construcción colectiva, de decisión colectiva, que los tenemos pero hemos tenido un líder fantástico, un líder que ha roto todos los esquemas en la historia de Cuba y que es un referente mundial, que es el Comandante Fidel Castro y evidentemente eso deja un vacío. No seria totalmente sincero si no lo dijera. Él ha sido el gran conductor en los momentos más difíciles y eso forma parte de  la importancia del sujeto en la historia y de los movimientos de masas pero sí apostamos a que entre todos los cubanos podamos ayudar o conducir el proceso. Raúl decía una frase, no es por citarlo por gusto, pero ahí está la esencia del proceso que estamos construyendo: “Sólo el partido comunista de Cuba será el depositario de la confianza depositada por el pueblo en su lucha”. Por eso  el partido discute con todo el pueblo. Raúl ha dicho también que la construcción de esta nueva autoridad tendrá que ser a partir de que el Partido Comunista sea el partido más democrático del mundo. Porque no es un partido electoral, ni postula ni elige. Los cubanos estamos muy esperanzados porque no tenemos otra alternativa: o lo hacemos o perece la soberanía nacional.

Los jóvenes de estas tierras

Latinoamérica está viviendo un proceso de transformación donde los jóvenes tienen un rol protagónico ¿Cómo lo ven ustedes?

Reinier Limonta: Los que pensaron que con el neoliberalismo los jóvenes no se iban a movilizar sacaron muy mal las cuentas. Ojala la mayoría de los gobiernos que en este continente se empeñaron por destruir federaciones estudiantiles o limitar el ingreso a la universidad o aplicar políticas que enajenaban a la población estudiantil se dieran cuenta que si bien hicieron todo eso y les funcionó un periodo de tiempo, las causas por las cuales los jóvenes se movilizaban antes y se movilizan hoy  permanecen latentes. La universidad con libre ingreso, la educación pública, gratuita y de calidad y el acceso de las amplias mayorías a la universidad… Y si, nosotros vemos que estamos en una obra americana porque hay un resurgir de los pueblos y como consecuencia de ese resurgir de las masas populares, los movimientos sociales, los sindicatos, las agrupaciones progresistas y también el estudiantado latinoamericano ha salido a defender su posición y sus reivindicaciones históricas porque el neoliberalismo no es secreto para nadie. No pudo ni podrá resolver nunca estos asuntos. El neoliberalismo si bien ha creado tituladeros, es decir, universidades con fábricas de títulos cómo decía un prócer cubano, no ha podido resolver los problemas ni ha concebido a la universidad como aquella institución  responsable del desarrollo tecnológico auténtico de Latinoamérica. Y no es posible porque la doctrina que impusieron en este continente fue privatizarlo todo. Para ellos no hay industria nacional, la transnacional se quedó con todo e hicieron un festín en los países donde aplicaron esta doctrina.

Y ¿Ahora cómo sigue todo?

Reinier Limonta: Ahora estamos en un momento de oportunidades Desde el movimiento estudiantil latinoamericano, la conducción de la Oclae define que estamos en un momento de oportunidades para transformar. Nosotros no vamos a cometer ciertos errores que el movimiento estudiantil mundial en otro momento cometió. Los estudiantes solos no somos agentes de cambio. En primer lugar porque representamos en América Latina a un sector muy privilegiado de la sociedad: no hay una universidad a la que accedan las grandes masas populares por fuera de Cuba y los cambios sociales vendrán de la estrecha unión con los obreros, los campesinos, los movimientos sociales, los movimientos que reivindican a la mujer, a los pueblos originarios, a las comunidades minoritarias, etc. Con toda esa amplia gama de sociedad civil que existe en América Latina estamos dando los pasos principales, pero la realidad es que por ejemplo en Chile no se van a acabar las manifestaciones hasta que no se resuelvan o canalicen las principales demandas que afectan como le afecta a flor la caída de un pétalo; o en Colombia la lucha no se va a acabar porque finalmente obligaron a hundir al gobierno una  ley que incluía la educación dentro del tratado de libre comercio con Estados Unidos. Son causas más profundas que van a continuar generando este tipo de actividades.

Carlos Rangel: En este contexto yo creo hay algo más en la demanda estudiantil. Más allá de luchas específicas hay ya una demanda de una asamblea constituyente y muchos buscan reformar la propia constitución. Eso sin duda explica el nivel de la toma de conciencia.

Cambios en Argentina, YPF y Aerolíneas

Ustedes, dos jóvenes cubanos ¿cómo ven a la juventud argentina? ¿Consideran que hubo un cambio en el compromiso de los jóvenes a partir del fallecimiento del ex presidente Nestor Kirchner?

Reinier Limonta: La realidad se conoce en el seno del movimiento estudiantil argentino pero yo lo que sí creo es que hay una gran movilización a partir de una mayor profundización de algunas medidas que se han tomado desde el gobierno.  No hay estudiante universitario, (y si hay son muy pocos) que no esté de acuerdo – aún cuando difiera diametralmente con este gobierno – con la nacionalización de YPF porque eso forma parte de la soberanía sobre los recursos, de la posibilidad del Estado de intervenir seriamente. El razonamiento es claro: Si lo hicimos con YPF y lo hicimos con Aerolíneas Argentinas obvio que este país empezará a concebir la educación no como un servicio sino como un derecho, porque estamos recuperando lo que es nuestro. Y se “recupera” porque alguna vez se cedió, se vendió y con ello perdió todo el pueblo argentino y Latinoamérica también si pensamos o concebimos a este país como un bloque regional. El movimiento estudiantil argentino, y lo digo desde la posición terrible de un espectador porque uno ve las cosas pero la esencia siempre es mucho más profunda, también ha sido parte de esta realidad de América Latina con la fragmentación, la multiplicidad de fuerzas, etc. De todos modos yo creo que se está trabajando fuertemente en el concepto de la unión en la diversidad y ahí se acercan muchos de los pensamientos de Nestor, que fue como dijo Chavez “el gran director del entierro del ALCA”. A ese entierro le debemos mucho los latinoamericanos en general y los estudiantes en particular. Una cumbre tremenda la de los pueblos y que Nestor haya dirigido eso fue un poco simbólico al igual que su secretaria general frente a la UNASUR, porque los estudiantes también aspiramos a ese tipo de integración donde nuestra América pueda resolver sus problemas fuera del norte revuelto y brutal que nos desprecia, dicho en términos de José Martí.

Militancia con ejemplo moral

¿Cómo se administran sus tiempos para cumplir con el estudio y la militancia política?

Carlos Rangel: Hay un sacrificio personal. Nosotros partimos de un principio que establece que antes de tener un cargo hay que estudiar porque si vas a ser dirigente de la FEU nosotros partimos de un trabajo político ideológico basado en el ejemplo moral que dice que si tu vas a ser dirigente de la FEU tenés que ser el mejor estudiante de tu clase y eso nos permite dar ejemplo ante el colectivo estudiantil. Es un tema de compromiso y ya.

Reinier Limonta: A uno le gustaría aportar más, porque no es el hecho de estudiar por estudiar. Es la mejor manera de contribuir a la revolución porque si estamos hablando de ahorrar recursos en Cuba y el Estado te pone determinado recurso para que tu estudies, si no lo haces en cierta manera estás botando un recurso que el Estado como organizador te pone. Recursos donde el pueblo de Cuba se sacrifica para que tu, privilegiado, puedas estudiar. Hay una suerte de confianza depositada en todos los estudiantes entonces no hacerlo es complicado. Esto es una tarea y yo creo que concebirlo así evita cualquier tipo de confusión, cualquier tipo de aspiraciones que a la larga minarían el proceso revolucionario. Hoy es esto, mañana podrá ser en mi caso, ejercer como fiscal en mi provincia o donde la revolución me necesite y donde los compañeros crean que cada uno es más útil.

Estas fueron dos voces que representan a cientos de miles de estudiantes cubanos. Ellos son parte de esa Cuba que los medios masivos de comunicación prefieren esconder y distorsionar pero aquí están ávidos de recibir en Cuba a todo aquel que esté dispuesto a abrir bien grandes los ojos, la cabeza y el corazón para ver en primera persona como esta pequeña Isla prepara con excelente nivel académico a jóvenes cubanos y del mundo entero.-

Jimena Riveros

CAPAC (Club Argentino de Periodistas Amigos de Cuba)

Militancia: Una manera de Vivir

Lo que sigue es un pensamiento puesto en papel que envió un compañero, es quizás una reflexión o una catarsis personal. Desconozco que disparó en Marcelo este escrito pero aquí se los dejo y también la sugerencia de él: “Para discutir, charlar y compartir con mis amigos y compañeros”, se los hago extensivo.  Jimena Riveros

No es mi idea dar una clase de militancia o adoctrinamiento, sería demasiado petulante de mi parte ante ejemplos muchos más valederos que el de esta humilde persona. Tan sólo que  entre quienes tengan ganas de leerlo, podamos juntos, encontrar el significado de esta vocación que se llama militancia.
Qué tiene palabras marcadas a fuego, tan elocuentes y significantes como democracia, e ideales y tan trágicas como obsecuencia y traición. Alguien dijo alguna vez que en el fútbol jugamos como vivimos, yo creo también que militamos y nos mostramos como somos.
No creo en la mala persona y en el buen militante o viceversa. Creo en los códigos de vida, no en los códigos mafiosos, creo que la política tiene que servir para  que la mayoría de la gente viva mejor y no sólo uno mismo; creo que los ideales no tienen precio, creo que la obsecuencia y la humillación ante el dirigente, termina indefectiblemente en traición hacia la persona y hacia el proyecto que se sigue.

No creo en iluminados, creo en gente con lo que hay que tener, con los objetivos claros, con un sentido y una visión amplia de la vida, creo en los proyectos colectivos y no en los individuales que sin dudas llevan al fracaso.
Creo en la militancia política como estilo de vida, que unifica criterios y lazos que permanecen inalterables a pesar de los años, creo en esa persona que camina junto a mí a pesar de que me discute que me interroga que me cuestiona; ese lo quiero siempre conmigo; eso son los imprescindibles, los leales.

Creo que la conducción y el liderazgo se pueden mejorar, adaptar, estudiar y hasta en algunas ocasiones imponer; pero líder se nace no se hace.
Creo en predicar con el ejemplo, y en no dar una orden que primero yo no pueda cumplir. Creo en la sensibilidad que me provoca un pibe con hambre, un viejo desamparado, o una familia sin sueños; y lo creo porque por suerte o por desgracia, todas esas instancias las viví en carne propia, y el día que eso no me pase más estaré muerto en vida. Creo en la amistad y el amor por sobre todas las cosas; soy amigos de amigos y me gusta q ellos lo sean de mi; no creo ni pienso en lo eterno, sino en lo que día tras día nos animamos a construir; aún en la adversidad más hostil.

Amo y respetaré hasta el último día de mi vida; los Pañuelos Blancos de Madres y Abuelas; porque a pesar del dolor más intenso que un ser humano pueda tener; son el ejemplo más claro que siempre se puede un poco mas; sin odio, sin venganza; con amor, sin olvido, con justicia; y además porque es muy fácil hablar ahora; pero ellas solas les pusieron el pecho a las balas asesinas de los genocidas y sus cómplices civiles.
Creo en la preparación, en el estudio, en la eficacia, pero no en los iluminados; ni en los amigos de o parientes de; será que tanto a mí como a muchos que conozco, todo nos costó mucho sacrificio.
Creo en la humildad como fuente de inspiración, para saber escuchar y saber que hacer, no creo en los infalibles; indefectiblemente ellos se equivocan.
No creo en el triunfo a cualquier precio, porque ahí se pierde lo más sagrado que tenemos; los valores.

No reverencio a nadie, si admiro y respeto; todos somos humanos, todos somos capaces de equivocarnos, de cometer las peores barbaridades en nombre de la autoridad. Llevo en alto lo único que mis viejos me dejaron, que es un poco el resumen de esto.
Creo que la felicidad muchas veces está al alcance de la mano y no somos capaces de tomarla, el miedo de fracasar a veces nos paraliza.
No me creo un cobarde, siempre pelé por lo que creí, aunque estuviera equivocado, siempre convencido por mi formación, mis anhelos e ideales.

No creo en los militantes blancos y los negros, el funcionario que no tiene anclaje, que no conoce el barrio, que no convence sino sólo por lo que da; es sólo un administrador; que termina usando a los otros para llegar a su ambición personal.
Creo en definitiva que la política tiene que servir para que la gente viva mejor, sino se convierte en algo abstracto y deleznable. Creo que estamos viviendo el mejor momento histórico de nuestro país en los últimos 50 años; y a veces, creo que hay mucha soberbia en algunos que no los conoce ni sus familiares; y me da mucho miedo perder, por ellos, la oportunidad de tener un país y un fututo mejor para todos los pibes. Pero también creo en la capacidad de gestión de estadista de ideales y valentía y de coraje, que me ha demostrado Cristina y que tuvo Néstor,  confío en ella y en su capacidad. Creo que la política no es un fin en si mismo, y ser militante político, es ser simplemente una persona que lleva sus ideales, sus convicciones adelante y no por delante de nada ni de nadie.
Creo y aspiro que lo más importante que puedo dejarle a mi hija es  que sea simplemente una buena persona, mirarla siempre a los ojos y que sienta que su papá es un ser imperfecto pero leal y honesto; que se ría bien fuerte, que peleé por lo que cree, que se indigne y rebele ante las injusticias; si puedo lograr eso, mi objetivo en este mundo estará cumplido.

Es una manera de vivir, no de actuar para vivir.

Marcelo Rinaldi

Acto de Cristina en Huracan (mis impresiones)

NUNCA MENOS

Tengo que escribir sobre esto. Sepan disculpar quienes esperan que me reserve este tipo de vómitos verborragicos pero debo escribir. Ayer a la tarde un sinfín de ideas atravesaron mi cabeza sumado a miles de fotos que vi pasar delante de mis ojos. Debo escribir.
Era un acto peronista: un aniversario  que conmemora el triunfo de Héctor Cámpora( 1973), tras 10 años sin elecciones, como presidente ¿ Qué hacia yo ahí? ¿Qué me vincula a mi con el peronismo? Creía que nada y sin embargo al saber que la presidente hablaba allí, fui sin ningún cuestionamiento. Y Acá empiezan a surgir las imágenes. Ví mucho, muchisimo aparato, como en cualquier acto de cualquier partido político: gente de todos que da la sensación que ni saben a donde van y mucho menos el por qué, pero eso no me hizo ruido, lo entiendo como parte de un folclore popular que excede lo razonal, así que me detuve en lo otro, en aquellos que me llamó poderosamente la atención (quizás como consecuencia de mi escepticismo crónico). Vi mucha gente que iba a Huracán a escuchar el discurso de SU presidenta. Grupitos chicos o parejas sueltas que preguntaba dónde quedaba el estadio ¿esa gente que hacia ahí? . Para mis adentros debo confesar que todos, o muchos de nosotros fuimos a buscar algún tipo de garantía pre elecciones: Cristina 2011. Si, si quiero que este proyecto de país continúe, quiero que esta mujer sea re electa ¡Uy que miedo para tantos! Muéranse de miedo porque no tengo dudas que este modelo se seguirá profundizando pero me fui a otro lado. Estaba contando qué vi ayer.

Me pasó que no pude entrar a la cancha, había mucha gente y llegue un poco tarde. Decidí, junto a los tres con los que estaba ir a buscar algún bar que tenga tele para por lo menos escuchar y ver el discurso y ahí pasó algo otra vez sorprendente. No fue un bar sino una estación de servicio. La televisión sintonizada en cualquier canal, alguno  que genere poco qué pensar y de golpe un zaping y un: -“Para ahí, no cambies mas”. Eramos cuatro y 10 minutos después las mesas estaban todas ocupadas (tampoco tantas ¿no? pero suficientes para generar un clima raro). De pronto nadie habla, todos escuchan, Cristina Fernández se despide y todos nos miramos como para levantarnos e irnos y alguien aplaudió, no vi quien fue pero fue alguien que estaba ahí ¿y? Todos empezamos a aplaudir enérgicamente al grito de ¡vamooossss! Se me puso la piel de gallina. Nunca viví algo así.
Volví a mi casa con la sensación de que este país es mejor desde que tenemos a Cristina. Es la primera vez que me identifico y que creo en el discurso y en las acciones del oficialismo. Otra cosa que no puedo omitir: La Cámpora. Yo no se cuando pasó ni cómo lo hicieron pero me canse de ver secundarios con la bandera de La Cámpora. Lograron estar ahí y son cientos, miles ¡es increíble! Y es kirchernista. Esto no pasaba hasta hace un par de años. Yo recuerdo mi época como estudiante secundaria en una escuela pública y los militantes de los distintos Centros de Estudiantes estábamos vinculados a los partidos de izquierda, al menos la gran mayoría y de golpe el peronismo volvió a la escuela. Increíble e impensable. En estos chicos vi militancia y compromiso, no barriletes que iban a un lugar porque sí.  Insisto: bien por la Cámpora, me sorprendieron.
Me fui otra vez. Decía que fui a buscar una confirmación que no llegó. Cristina no habló de re elección y coincidiendo con van der Kooy (¡qué loco! ¿no?) evitó hablar de peronismo…. qué bueno que coincidamos colega. “Evitó hablar de peronismo, habló de  preguntar si queremos la asignacion universal por hijo, si queremos un país más justo” Si, van der Kooy, la presidenta dijo eso ¡qué bueno que dijo eso! Porque es eso lo que está pasando en Argentina. No soy peronista, no vengo del peronismo pero no puedo no reconocer lo que Nestor y Cristina le aportaron a este país.  Hay cambios casi revolucionarios, que no son chavistas ni castristas sino argentinos pero qué miedo que este país pueda crecer sin la ayuda del país del norte, qué miedo que da que las clases mas bajas logren alcancar un mejor nivel socio cultural, qué miedo ¿no?
Bueno me sigo yendo a otros lado así que dejo de escribir, por hoy, pero  quiero dejar en estas líneas que es la primera a vez que me siento feliz de ser argentina y de estar viviendo este momento histórico desde acá adentro. Quiero que este modelo se siga fortaleciendo y quiero escuchar a nuestra presidenta en la 9 de julio y para todo el mundo, porque un estadio nos queda chico a todos y a todas.
Hasta la próxima compañer@s!

(Fotos archivo internet y Nicolás Borojovich)
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