LA BRUJULA DEL CONTINENTE

Cuba se renueva ante los ojos del mundo y del pueblo cubano. Está cambiando pero la esencia sigue intacta. En los últimos años los medios de información y la  superficial mirada de algunos periodistas intentaron instalar títulos que hablan del fin de la revolución, de la llegada inminente del capitalismo, de la insatisfacción de los jóvenes.  Debo decir que la realidad está muy lejos  de esos intentos de tapa.

P1080811

Camino por Santiago de Cuba, Baracoa, Las Tunas, Holguín es decir por la zona oriental de la Isla. Hablo con la gente, visito museos, recorro las calles.  Santiago es maravillosa y no sólo porque gran parte de la historia de Cuba tiene que ver con esa provincia (allí nació Martí, se crió Fidel, el cuartel Moncada y la granjita de Siboney, la casa de la Trova, etc) sino porque en octubre de 2012 el huracán Sandy la desbastó e increíblemente resurgió pero no por obra y gracia de nadie sino por  la solidaridad misma de los santiagueros que no dormían para reconstruirla. Aún se escuchan las historias de aquel vecino que vió volar su techo, del otro que  habiéndolo perdido todo al día siguiente acercó su grabador para acompañar con música el arduo trabajo que había por delante pero que se haría bailando. Y así,  las voces se repiten y es raro de entender  que ese desastre natural haya sucedido hace tan poco porque levantaron a Santiago de Cuba, otra vez. Uno puede observar las copas de los árboles deshechas, techos hechos recientemente e incluso otros todavía sin arreglo, algunos lugares cerrados (pocos) y personas aun trabajando en la reconstrucción pero lo que ves es compromiso y solidaridad.

Santiago de Cuba

Esta crónica comienza allí, en Santiago. Entre reconstrucción y son Cuba se abre ante mis ojos. No tengo elementos comparativos para evaluar Oriente porque es la primera vez que allí estoy pero lo que veo es revolución y evolución. Este último término invadió mi cabeza durante casi todo el viaje. Evolución.   La gente habla con quien quiera oírlos, la amabilidad creo que es una característica de los santiagueros. Caminar por Santiago es caminar por la historia de este increíble país.

El viaje seguía y Baracoa (Guantánamo) me desnudó. La exótica vegetación y la cantidad de ríos que tiene la hacen única dentro de Cuba. Allí todo parece que está para ser descubierto.  Baracoa merece bastante más tiempo del que yo disponía. Volveré.

Las Tunas y Holguín. Ya mas cerca del centro de Cuba. La gente igual de increíble que en el resto de las provincias.  Bellos lugares, increíbles playas y mucha cultura. Una característica bien cubana. Después,  las paradisíacas playas de Santa Lucía  e inmediatamente Camagüey, la ciudad de los Tinajones y el lugar donde nació Nicolás Guillén. Los camagueyanos desbordan de cultura y de estímulos musicales y artísticos en general. Y sigo.

Una vez en La Habana empecé a ver cambios referidos a la “apertura del mercado”.  Y no es que no se viesen en Oriente sino que como dije antes no conocía, pero La Habana la camino de memoria. Es la quinta vez que allí estoy así que es donde elijo detenerme. Hay muchos paladares, que son lugares privados (es decir de particulares) que ofrecen almuerzos y cenas. Hay muchas más pizzerías tanto en moneda nacional (peso cubano) como en CUC (peso convertible); peluquerías, panaderías, casas de artesanías, etc. Efectivamente hay más comercios, hay más movimientos y hay mas consumo, lo cual es muy positivo. Era un reclamo pero también una necesidad y está funcionando. Debemos entender que hablamos de Cuba y no de otro país. Cuba tiene su propio sistema político con un sistema electoral único en el mundo. Y ahí todo cambia. Uno cualquiera llega a La Habana y ve comercios, sobre todo gastronómicos, por todos lados… y funciona.  Cuba cambió en cuestión de economía, es algo tangible.

Sigo caminando las calles habaneras y es sorprendente el cambio a nivel comercial, aunque la libreta y en consecuencia de bodega siguen existiendo, lo que está muy bien porque Cuba está atravesando un proceso económico y mientras dure deberán coexistir estas situaciones. Da la sensación que el Estado como tal deja se asumir ese rol paternalista que durante todos estos años lo caracterizó aunque sin vulnerar los derechos de nadie y los logros adquiridos. Empieza entonces a crecer un sector privado (PYMES y/o cooperativas) que paga los impuestos que determina el Estado según su rubro.

En La Habana sí se habla de Chavez. No mucho pero se habla aunque  no tanto de su salud (mientras estuvimos allí el Comandante fue a Venezuela a continuar el tratamiento) sino del cable submarino que mejorará las comunicaciones virtuales, teniendo en cuenta que Cuba tiene un ancho de banda de 323 megabits por segundo por vía satelital dado que el bloqueo que establece Estados Unidos sobre la Isla impiden que acceda a alguno de los cables que pasan cercanos a las costas. Este famoso cable es de fibra óptica y si bien el acuerdo se firmó en 2007 está operativo desde agosto de 2012 y permanece aún en etapa de prueba.  Los cubanos ven en la Venezuela de Chavez a un aliado. Más allá  de la concepción política de cada uno, en su mayoría reconocen los esfuerzos del gobierno bolivariano por colaborar con Cuba y su pueblo.

La propaganda oficial nos explica qué pasa con los Cinco Héroes, presos injustamente en los EEUU, y cómo estamos en pleno proceso electoral encontramos el CV de los candidatos en cientos de vitrinas.  Los tacos altos de las mujeres, las uñas largas y cuidadosamente pintadas, los niños de la escuela primaria con su uniformes bordó y los pañuelos que cambian de color a partir de tercer grado. Estos muchachitos, el primer día de escuela dicen: “¡Seremos como el Che!”.

Quien me escucha hablar, pregunta: “¿Argentina?” e inmediatamente aparecen Messi, Gardel y Maradona en ese orden. Son más los hombres los que hacen algún comentario referido a nuestra presidente de quien hablan con cierta admiración aunque se note en Cuba cierta prevalencia machista, contrario esto último a la participación estratégica que tuvieron y tienen las mujeres en la realidad política y revolucionaria de Cuba.

CubaMe siento a tomar una cerveza con una pizza de 10 pesos de moneda nacional. Me estoy yendo de este país con la extraña seguridad que pronto volveré y digo extraña porque no hay nada que indique eso. Es más bien un deseo manifiesto, o no. Quizás sea porque Cuba es un poco de todos los latinoamericanos y entonces queda en esa Isla un recuerdo de nuestro presente allí, de este pasado y del futuro de hay que alcanzar.

Cuba es grande y se abre camino. Nos enseña e indica al resto de esta tan maltratada América Latina el sendero que podemos sembrar. Cuba ofrece al mundo sus vacunas, ostenta un índice de alfabetización pleno y registra la tasa de mortalidad mas baja de todo el continente. Son datos que hablan de un Estado preocupado por su población y de un pueblo absolutamente digno.  No veo ningún indicador que marque un fin de esta revolución que ya lleva 53 años. En Cuba hay revolución para rato.-

 

Texto: Jimena Riveros  // Fotos: Jimena Riveros

CON AROMA A REVOLUCIÓN

Organización Villera “La Poderosa

En las villas argentinas (asentamientos con alto grado de vulnerabilidad social en el que viven familias) hay algo que se viene gestando, una transformación que se viene dando y que muchos prefieren negar. Desde hace algunos años hay una organización que crece y crece; que forma a su gente y deforma el imaginario colectivo que estigmatiza al villero y va por más… por mucho más. Actualmente están en la 31, Fatima, Villa Soldati, la Zavaleta, la 21-24 Barracas, la Rodrigo Bueno, en Costanera Sur; en la ranchadas “No Calles”. En el interior en: Diagonal Norte, en Tucumán, Bajo Yapeyú en Córdoba y en el Barrio Amaya, en la provincia de Chubut.

Antes de comenzar es importante aclarar algunas cuestiones que nos permitirán entender porqué son lo que son y hacia dónde intentar ir. Empecemos por el nombre entonces: La Poderosa. Lo primero que surge es lo semántico porque son poderosos contra toda la connotación negativa del término, son populares y fuertes pero el nombre que eligieron para bautizar no responde sólo a eso sino a una herramienta que uso uno de los líderes más importantes de nuestra historia: Ernesto Che Guevara. El Comandante mucho antes se serlo se subió a una moto junto a Alberto Granado para recorrer Latinoamérica, esa moto tenía un nombre: La Poderosa. Cuando se les pregunta sobre los orígenes de este Colectivo a ellos les gusta responder filosóficamente: “Mucho antes que nosotros. Nace en 1952 con el Che Guevara y Alberto Granados” y enseguida ponen primera y arrancan: “Como fuerza social nacimos en octubre de 2004.  Hicimos una reunión entre algunos compañeros y vecinos y coincidimos en que había que hacer algo desde adentro. Empezamos a hacer actividades en Zavaleta, en un comedor de la calle Iriarte. Ahí empezamos a construir esto”. Al principio tenían un espacio de apoyo escolar, un taller de guitarra que lo ofrecía un compañero de afuera del barrio y hoy ese mismo taller lo da uno de los chicos que fue, en aquel momento, alumno. En esos momentos comenzaban a surgir las bases, el motor que la sostiene y en ese corazón están el voluntariado, el anonimato y la permanente defensa del modelo político cubano con sus 53 años de Revolución. Es a partir de esa claridad que empiezan a crecer.

“Nosotros hoy somos una miga de lo que queremos ser. En abril nos vamos a Asunción (Paraguay) con un compañero que es referente de la comunidad guaraní para que empiece a haber un foco allá. Somos una organización latinoamericanista”. Ahora bien ¿cómo se sostiene una organización que nuclea a distintas villas con realidades, aunque parecidas, diferentes? Es simple y coherente con el sentido revolucionario que se siente en cada pasillo de esos barrios porque las decisiones son autónomas, de cada asamblea (en cada barrio donde está La Poderosa hay una)  y lo que comparten son esas bases que mencionaba anteriormente y que en definitiva les permiten estar unidos en situaciones concretas y en proyectos que les son comunes a todos. “Es un proceso de acercamiento de los barrios. Todos nuestros referentes son vecinos de cada uno de esos barrios y después si, hay un montón de compañeros que quizás tienen otra realidad económica, que no viven en las villas pero que se sumaron al Colectivo”, sostiene uno de los referentes de la Organización. El tema del anonimato es digno de destacar, sobre todo en estos tiempos en los que el individualismo y el personalismo parece ser bandera de todos. Es la forma que encontraron para proteger lo que construyen hacia adentro de las villas y hacia fuera. Si vos te queres subir a esa moto no va a ser para que tu nombre aparezca nunca en ningún lugar. Los laureles que te vas a llevar tendrán que ver con una coherencia ideológica, con la respuesta de un pibe o de una familia ante tu compromiso, todo eso y nada más. La única excepción a esto es el brazo literario que tienen que es La Garganta (ver nota). Allí los redactores, editores y fotógrafos  si tienen nombre. Cada cual firma sus notas pero no es una contradicción, lejos de eso. Es la forma más concreta de hacerse cargo que lo que hacen es un medio de comunicación y lo respetan así. Vos cuando lees sabes quien escribe y en la editorial también. La firma editorial es La Poderosa, que son todos.

Esta gente de todas las edades, de diferente nacionalidad y con diferentes credos religiosos lo que busca básicamente es una transformación social y allí son verdaderos protagonistas. No integra La Poderosa ningún partido político u ONG o empresa, si en cambio personas, anónimos con compromiso social.

Durante esta construcción que lleva tan sólo 8 años ya nacieron varios hijos, este río que busca un océano va teniendo varios afluentes que surgen de las propias necesidades de cada lugar. Algunas de las problemáticas comunes a las que se enfrentan en forma permanente son la estigmatización de los barrios, el derecho a la vivienda, a las redes cloacales, etc . pero después también hay problemáticas especificas. En la 31 o en Zavaleta por ejemplo tienen la situación del SAME que básicamente no entran en la Villa. No hay que pensar mucho para darse cuenta el costo que tiene esto pero te ayudo: si las ambulancias no entran la gente se muere. Y se mueren. Con el temita de las ambulancias vienen lidiando hace rato. “Es un genocidio encubierto”, dicen pero no se quedan en el decir, de hecho en octubre de 2009 presentaron en la mesa de entrada de la Jefatura de Gobierno Porteño un documento con el aval de los curas villeros y todas las organizaciones sociales de la zona exigiendo que capaciten a ambulancieros del barrio, porque uno de los argumentos es que los del SAME “no quieren entrar”, es decir se esconden tras la inseguridad que pueden denotar esas casas. La respuesta de La Poderosa fue esa nota: “Si ellos se esgrimen en la inseguridad como un argumento válido para que nos nieguen el acceder al servicio de ambulancias que capaciten a los vecinos y se evitan el problema ese y de paso le dan laburo a gente que no lo tiene. En Zavaleta ya hay vecinos que hicieron cursos en la Cruz Roja para poder brindar ese servicio. Nosotros venimos peleando por estas cosas”. Qué es la prioridad es definido por cada asamblea.

Frente a tanta organización aparece el asunto de la plata, el dinero, el vil metal ¿Tienen? ¿De donde la sacan? ¿Cómo la administran? Bueno, cada asamblea maneja sus propios fondos. Esos fondos se generan a partir de las actividades que lleva adelante cada barrio y se suman ingresos por la venta de la revista. También hay una red de socios anónimos que es gente que contribuye porque cree en lo que hacen sin ningún interés particular. Y acá es donde se palpa esto que decíamos de los afluentes. La Poderosa tiene una cooperativa de alimentos que es de la que almuerzan todos los domingos. “Hay algunas madres que hacen empanadas y comidas que se distribuyen en el barrio, es decir hacia adentro”. También tienen una cooperativa de barrido y limpieza que es un servicio que no hay adentro de los barrios y no requiere de inversión. El  principal desafío al que se enfrenta una cooperativa villera es resolver los problemas del barrio.

Otro integrante del Colectivo explica sencillamente este proceso: “Cuando los barrios generan sus propios recursos con cooperativas hacia adentro en realidad lo que hacen es licuar el dinero liquido que está dando vueltas en el barrio pero al barrio no le entran ingresos de afuera. Más allá de lo que reclamamos que debería hacerse cargo el Estado, de las que nos podemos hacer cargo los vecinos tratamos de hacerlo y que el barrio se enriquezca. Nosotros cuando recaudamos con la revista entra plata que no estaba en el barrio y ese es el cerco que hay que romper”.

Uno de los logros que obtuvieron tiene que ver con el deporte: la Liga de Fútbol Popular, que es según ellos uno de los emprendimientos más importante que tienen porque “es la puerta de entrada a todos”. Allí participa todo el mundo y se reflejan muchos de los valores que trabajan todos los días. “Es la educación popular llevada a la práctica deportiva. Tiende a reivindicar el bagaje de saberes que cada uno trae y ponerlo en una misma jerarquía, más allá de que provenga de una estructura académica o de una estructura territorial”. Poniendo esto en ejemplos concretos allí juegan hombres y mujeres todos juntos porque es algo inclusivo. Otra de las características es que no hay árbitro, en su lugar momentos previos al partido se juntan los equipos y se ponen las reglas con las que se va a disputar ese partido. Si en el terreno hay piedras, posiblemente se establezca la regla de que no vale barrer, porque se pueden lastimar. Estas cosas se reflexionan y se ponen ahí. “En cada jornada de fútbol popular se encuentran un montón de barrios y entre partido y partido -cada equipo juega 3 o 4  partidos en una jornada – compartís con otros equipos talleres por ejemplo de teatro para abordar la discriminación o de murga para poner el cuerpo en otra actividad no competitiva,  o de comunicación para hablar de la importancia que importancia de tener nuestros propios medios o de artesanías, conociendo la cultura de los tobas que están participando del certamen… Es una gran excusa, es la posibilidad de poner la pelota con todo lo que genera acá adentro al servicio de una construcción de bases que es la que alentamos desde la Poderosa”. La inclusión de las mujeres fue también parte de un proceso porque al principio se estableció que el gol de la mujer debía valer el doble, porque efectivamente tenían menos experiencia. Ese doble tanto generaba que le pasen la pelota y así se  permitió que las chicas aprendan a jugar y hoy sus goles valen lo mismo que el de los hombres. Los colores de las camisetas son decisión de los que integran cada equipo y tienen que ver con la identidad de ese grupo. “Aca no hay publicidad comercial y lo que representa la camiseta es lo que vos sos y los colores responden a eso. En Zavaleta los colores son blanco y negro porque el  Core en una asamblea planteó que eramos todos blancos y negros. La de la Comunidad Toba es marron y verde por la tierra y el pasto… y así”.

Otro gran logro es la Plaza Kevin, ubicada en Zavaleta. Hasta el 2009 (¿Cuántas cosas pasaron ese año, no?) era un descampado que alguna vez supo ser una cancha de fútbol después de vóley (por la comunidad guaraní) pero también era un espacio muy peligroso por las noches, liberado por la policía y también por todos. Los vecinos cuentan que las balaceras eran algo cotidiano hasta que el dolor los envolvió a todos: “Un día uno de los pibes que llegaba escapándose de algo y que consumía pasta base estaba parando en la esquina con un fierro y se le escapó un tiro y le dio en la cabeza a su hermano de 4 años. Fue terrible para la familia, para los vecinos y en un punto nos llamó a todos a pararnos en un lugar más crítico de donde estábamos y se armó una asamblea muy grande en la que participaron todos los vecinos de acá (Zavaleta)”. Así fue que empezaron a trabajar  sin parar para hacer una plaza. Un lugar donde los chicos fueran a jugar y que los forzara a niños y adultos a  recordar lo que había pasado con Kevin. Sirvió también para empezar a tomar conciencia de lo que significa tener armas, portarlas. Ningún Poderoso tiene armas”. La movilización interna (digo de adentro, desde el corazón de cada uno) fue tal que en tres meses hicieron toda la plaza. Lo lograron vendiendo rifas, haciendo polladas y con la colaboración permanente de los vecinos. La plaza Kevin está llena de murales con consignas que hablan de crecimiento, de unidad, de hermandad. Ellos lograron transformar un espacio de muerte es un espacio recreativo.Esta es un poco la historia de cientos de personas que un día se propusieron hacer algo trascendente. Hombres, mujeres y niños que decidieron hacer frente a la realidad que los toca, que los vincula y que les da identidad. Son villeros, si. Viven en casas con techos de chapa, sufren inmensamente cuando llueve porque las cloacas se rebalsan, la luz se corta y todos quedan expuestos. Ven cómo sus vecinos se mueren porque la ambulancia llegó 3 horas tarde o directamente no fue pero no están quietos viendo cómo todo se pone peor. Están organizados, generan ideas que se las acercan al Estado para que “haga algo” y mientras, lo van haciendo ellos. Se capacitan, se forman, discuten, se desarrollan y sin querer, o queriendo quizás, nos educan a los de afuera. Nos muestran nuestras miserias porque mientras nosotros pensamos qué aire acondicionado nos compramos o cómo cambiamos los muebles aunque estén en uso o pedimos un delivery porque no tenemos ganas de cocinar ellos nos muestran una mesa con lugar para el que se quiera sumar, aunque haya poco que servir. Se conocen, se cuidan, se protegen y otra vez, nos educan. No reniegan de su historia pero tampoco se conforman ¡eso es un mito! Quieren vivir mejor, merecen vivir mejor pero vivir mejor no es alquilarse un departamento en Almagro y salir de la Villa. Vivir mejor es tener una mejor calidad de vida en donde viven. Qué las Villas se urbanicen, que los cables de luz no sean improvisaciones para acceder a ella, que las redes cloacales sean tales, que puedan construir su futuro y el de sus hijos con las necesidades básicas satisfechas. Mientras tanto ellos trabajan para mejorar esta historia que intenta esconderlos. Ellos son los protagonistas de un cambio social que efectivamente se viene gestando y eso es Revolución.-
Texto: Jimena Riveros // Fotos: Celeste Riveros y archivo de La Poderosa

EL CAPAC PROFUNDIZA SU TRABAJO

El pasado sábado 28 de enero miembros del CAPAC (Club Argentino de Periodistas Amigos de Cuba) se reunieron en la ciudad de Rosario a fin de armar una agenda de trabajo para el año en curso.

El encuentro fue coordinado por Stella Calloni y Alberto Cabrera con la permanente participación de los periodistas presentes. De allí surgieron una serie de cambios que intentarán darle una mayor presencia al Club en lo que refiere a la lucha contra la desinformación que prevale sobre Cuba y América Latina en general. Uno de los objetivos principales para el 2012 será que ese espacio sirva de referencia, en la materia que los convoca, para periodistas y comunicadores de todo el continente.

El CAPAC* surgió en octubre de 2010 y hasta la fecha fue un órgano difusor de noticias que en los grandes medios no aparecieron, salvo excepciones de algunos diarios, programas de radios y TV del interior de nuestro país, que sí difundieron las noticias enviadas.

En esta nueva etapa el Club producirá notas propias, ampliará su red de contactos y dará respuesta a las operaciones de prensa contra Cuba que prevalecen en los medios masivos de comunicación. De esta forma y en sintonía con la ofensiva mediática que se agudiza, el CAPAC se fortalece para ser una herramienta más en busca de la verdad apelando al compromiso profesional de quienes lo integran.-

JR / Fotos: Alberto Mas

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

* El CAPAC es un grupo autónomo sin fines de lucro, conformado por periodistas, comunicadores y estudiantes de carreras afines, identificados plenamente con los principios de la Revolución cubana. El objetivo principal es difundir información sistematizada de la realidad cubana y hacer frente a las campañas mediáticas contra Cuba, que afectan a toda América Latina.

http://capac-amigosdecuba.blogspot.com/

UN SOLDADO REVOLUCIONARIO

Entrevista a Orlando Guerra (70 años) /  Cuba, La HabanaFoto: Jimena Riveros

La entrevista fue realizada en una tarde de mucho calor en un barrio de la ciudad de La Habana, Marianao. Guerra es un hombre que piensa bastante antes de responder y defiende enérgicamente la revolución llevada adelante por el Comandante Fidel Castro. Quizás para nosotros, argentinos, sea de difícil comprensión escuchar que alguien habla con amor de las Fuerzas Armadas ya que estamos marcados con la sangre derramada injustamente por los militares de distintos países de Latinoamérica, que aniquilaron generaciones enteras en estas tierras.
Cuba desde 1959 marcó una gran diferencia en este sentido: el sentimiento nacionalista y la defensa de la propia tierra permitió que una Isla pequeña le haga frente a uno de los Imperios más grandes del mundo. Aquí uno de los tantos testimonios que se encuentran en cuanto uno pisa la tierra de Martí.

JR: ¿Cuántos años tenía cuando entró en la guerrilla?
OG: Tenía 17 años. Entré fundamentalmente porque éramos una gente… y vivíamos sofocados, pasando hambre y la juventud, al menos, pensó (la guerrilla) que había que cambiar el sistema. Era 1958. Yo primero entré en la lucha clandestina. Mi jefe inmediato se llamaba Panetti y éramos parte de una celular de la lucha clandestina y éramos unos cuantos jóvenes de ahí, del barrio. Empezamos a hacer carteles, propaganda, a recolectar armas y hasta que ya no podíamos dormir en la casa. Porque mi hermano mayor ya estaba en la sierra y entonces los guardias iban a la casa a la noche: ya estábamos en la clandestinidad. Dormíamos en casa de los vecinos pero cerca para ver qué pasaba. Hasta que llegó el momento en que nos dijeron: “andate, no podes seguir ahí porque los van a matar”.

JR: ¿Dónde pasaba todo esto?
OG: En Oriente. Ahí nos fuimos para la sierra pero no sabiamos con qué nos ibamos a encontrar. Eso fue en octubre del 58. En Sierra Maestra nos dieron entrenamiento, había una escuela de reclutos, donde todo el que llegaba nuevo, todos los meses, activaba a la guerra de guerrillas. Estuve ahí hasta el triunfo, en el 59.

JR: ¿Cómo vivió el triunfo de la Revolución?
OG: (risas) Estaba en la escuela de Sierra Maestra. Ya estaba entrenado para partir e integrar una unidad de combate pero ante el triunfo nos venimos todos para La Habana y nos quedamos en La Cabaña, que da la casualidad que estaba el Che ahí. Eso antes (la cabaña) era un campamento muy grande. El Che vivía ahí…¡se casó ahí y hasta invitó a todos!. Yo tenía al jefe mió, que era un capitán, Acevedo se llama, que ahora es Jefe la… de todo lo que tiene que ver con la aviación del país. Cada jefe estaba con su grupo, con sus compañeros.
Yo quería pasar un curso: me gustaba mucho la “motorizada” y entonces hablé ahí con Acevedo y los Jefes de ahí y me hizo una carta para Camilo, que estaba aquí en Ciudad Libertad y yo quería ir para allá pero no lo pude pasar porque cuando llegué me dijeron: “¿Tú con este cuerpo tan chiquito?, si necesitamos hombres de seis pies”(risas). Entonces no me dejaron porque tenía pesar por lo menos 160 libras y no llegaba. Ahí me decepcioné porque yo quería estar en la motorizada pero no podía ¡si hasta hable con los jefes y todo para que me den una chance y tampoco!. Con ese cuerpo era la respuesta.

JR: ¿Qué eran los pelotones suicida?
OG: Eran pelotones que se formaban para cumplir misiones importantes y arriesgadas. Por ejemplo: “Vamos a tirotear un cuartel” y ellos iban, tiroteaban y se iban. Era el pelotón que siempre iba adelante.

JR: Mientras estuvo en el ejército ¿tuvo que ir a misiones?
OG: Yo fui a Angola a cumplir una misión internacionalista. Estuve dos años allá, viviendo en el monte, durmiendo en una hamaca o sobre una mata en el piso porque estábamos en condiciones de guerrilla. En esa época yo era capitán y fui como jefe personal de una brigada de 500 y pico de hombres. Recibíamos abastecimiento para comer de Uganda, llegaban en camiones. Esto fue desde 1983 hasta el 85.

PLAYA GIRON

OG: Abril de 1961. Los yankis atacaron puertos de Santiago de Cuba y Ciudad Libertad, de aquí. Todos sabíamos que era el preludio de una invasión. Trataron de destruir nuestra fuerza aérea, lo que no sabíamos era por donde iba a entrar y, en abril, entraron por playa Girón. El 18 de abril. El 16 fue el ataque a la región, a partir de ahí las costas bajas se prepararon, el pueblo entero se preparó a esperar la invasión. Yo integraba un batallón de las fuerzas de combate. Estaba en un campamento que se llamaba Managua y eran como las cinco de la mañana cuando nos despertaron a todos, todo el mundo a formar. Formamos en el polígono. Nos montamos en los camiones y fuimos para allá. Yo no sabía dónde estaba Playa Girón… pasamos Matanzas…. Cuando estábamos llegando a una central que se llama Australia nos atacó un avión. Nos preparamos en el segundo pase y lo tumbamos con fusibles, con pistolas, con armas antiaérea… con todo lo que teníamos. Teníamos la orden de derrotarlos en 72 horas porque el plan de los yankis era coger una cabeza de playa para apoderarse de eso y pedir ayuda. Por lo tanto teníamos 72 horas pero antes de eso ya estábamos esperando, antes del amanecer ya estábamos en la playa. Avanzamos por la carretera, por el monte y nos tiraban y tirábamos y nos atrincherábamos y nos volvíamos a parar y volvíamos a seguir para allá.
Una de las cosas que más nos emocionó a toda la tropa fue que Fidel estaba con nosotros. Hubo un momento en que un avión nos estaba tirando y Fidel estaba ahí. Tumbamos al avión y la misión era seguir hasta la misma playa. Teníamos tanques, aviación en el aire y la infantería. Corríamos por la carretera, por alrededor de la carretera: una compañía de un lado, otra del otro, todos para allá. No teníamos opción: había que derrotarlos. Llegando a la playa Fidel se subió a un tanque y había un barco, a unas cuantas millas de la costa, y Fidel lanzó un cañonazo con el tanque y le dio al blanco. Eso fue histórico y yo estaba ahí. Entre el cañonazo de Fidel y alunas bombas que tiró la compañía nuestra ¡se hundió el barco!. Así que en menos del tiempo previsto derrotamos a los invasores que lo que querían era tomar la zona, el pueblo (muy chiquito e inhóspito) para llamar a los barcos que estaban a pocas millas esperando la orden para invadir el país pero no les dimos tiempo. Tuvimos bajas pero para la envergadura que era eso muy pocas.

JR: Mirando a su atrás ¿hay algo que cambiaria?
OG: No. Yo siempre concebí la idea de la revolución porque de chico no la conocía porque era un guajiro del campo. A los 14 años me puse a trabajar porque tenía tres hermanos más chicos que yo. Cortaba caña en una colonia del campo. Ya en el año 1953, cuando Fidel ataca el Moncada todo el mundo se da cuenta que hay algo en el ambiente que se ve venir y cuando se empieza a hablar de revolución, ya nosotros los jóvenes más pobres, lo que estábamos pasando más trabajo o teníamos que vivir cortando cañas, sofosgados por el ejército… a un colono por ejemplo no se le podía hablar porque era como un jefe. Entonces la juventud eso lo fue observando y se le fue metiendo en la cabeza hasta que Fidel tuvo la idea de atacar el Moncada y tuvo el valor junto a un puñado de hombres de atacar esa fortaleza de la zona oriental, en Santiago de Cuba, y la juventud fue tomando conciencia. Los jóvenes de donde yo vivía se sumaron a esas ideas pero después se acobardaron porque había mucho por cambiar y para hacer, entonces se iban. Pero la mayoría de la juventud apoyó desde el principio las ideas revolucionarias.

JR: ¿Sabían leer y escribir?
OG: En esa época, a los 14 años, yo tenía el segundo grado. Fui hasta tercero pero no aprendí nada porque trabajaba mucho y me pagaban sólo por la comida y para comer malamente. Éramos explotados. Las ideas revolucionarias sirvieron para poder ya despertar. Mi hermano mayor nos decía: “llegó la hora de ir para el monte y pelear”.

JR: Una vez dentro de la guerrilla ¿recibían formación que no fuera militar?
OG: Todo el que se sumaba, lo primero que escuchaba era que había que estudiar y prepararse para la vida porque nosotros íbamos a ser la defensa del país y teníamos que tener el nivel escolar y buena formación política. Así que venían maestros a darnos clase como si fuera una escuela normal. Termine la escuela y después hice la secundaria a la noche, en La Habana. Se llamaba escuela obrera y campesina. Sabíamos que teníamos que prepararnos ¡nosotros que éramos guajiros del campo! Y nadie se animó a desaprovechar esa oportunidad. Después cómo me case y tuve hijos no seguí estudiando.

JR: ¿Cuándo se jubiló?
OG: Me jubilé en 1990 de la vida militar. Fui a Angola del 83 al 85 y en el 90 me retiré. Me retiré del uniforme pero me quedé trabajando en la Unidad donde yo estaba hasta el 2007. Entre militar y civil estuve 48 años al servicio de la Revolución.

JR: ¿Cómo ve a las fuerzas armadas cubanas?
OG: Ahora es muy distinto de lo que era en aquella época. Ya nosotros estamos preparados (los cubanos), el pueblo entero está preparado porque siempre estamos amenazados por el imperialismo yanki… siempre, siempre, siempre han querido esta Isla. Están ahí pero ahora están todos preparados, aunque haya cubanos que no estén preparados ideológicamente o estén en contra.

JR: ¿Qué pasa con esas nuevas generaciones?
OG: La juventud de ahora es distinta a la de antes. Antes, nosotros pasábamos mucho hambre pero nadie quería irse. Ahora tu te encuentras en la calle, no porque no tengan conciencia revolucionaria, sino por el afán de lucro que es distinto. Es distinta esa idea a la conciencia revolucionaria. Yo te digo que el pueblo está preparado psicológicamente y tiene una conciencia revolucionaria completa, inclusive la juventud de ahora. Esa juventud que tu dice que quiere irse, cambiar su modo de vida, es por eso. Esa juventud inclusive que ya se ha ido, yo estoy convencido que si los Estados Unidos invade Cuba viran para acá. Porque esos muchachos son hijos de padres que ya son viejos, reciben mucha propaganda que es peligrosa y les llega la propaganda a ellos y no se detienen a pensar en la patria pero interiormente son revolucionarios. Yo estoy convenido de eso.

JR: Y sus hijos ¿qué piensan de esto?
OG: Yo siempre les inculqué las ideas de la revolución porque no vivieron los tiempos que yo viví. Y oyen propaganda y a lo mejor alguno se quiere ir para mejorar su nivel de vida pero no porque no sean revolucionarios. Ahora el nivel de vida es parejo para todos, acá ya nadie ve que alguien se muera de hambre. Puede escasear la comida, la buena comida pero todos comemos. Para eso se creo la libreta de abastecimiento.

JR: Muchos cubanos se quejan de los alimentos que contiene la libreta…
OG: Es lo fundamental. Lo demás lo tienes que comprar… de arroz dan 7 libras por persona. Hay también frijoles, pollo, pescado… El estado subsidia alimentos básicos a través de la libreta. Tienes que pensar que al estado le cuesta tres veces más que al precio que lo vende.

JR: En el interior de Cuba se ven muchos Cebúes…
OG: Se usan para la leche.

JR: Pero ¿por qué no crían vacas?
OG: Hay vacas pero de ahí se saca la leche, principalmente para los niños que el Estado garantiza hasta los siete años. En la bodega hay leches especiales también que al Estado le sale carisima (mientas muestra un paquete de leche en polvo de Nestle Argentina). Nosotros no podemos fabricar determinados alimentos porque sería todavía más caro. Somos una isla en el medio del mar, con un pedacito de tierra ¡bastante bien estamos!

JR: ¿Y con el pescado qué pasa?
OG: Se consigue más fácil pero es caro comprarlo. Mucha gente se va los fines de semana a pescar y trae a su casa.

JR: ¿La policía no dice nada si ve a alguien con pescados?
OG: Ilegal es pescar para vender. Eso si no se puede hacer. Aquí no está prácticamente prohibido nada, lo que está prohibido es porque es fundamental para las personas y hay que cuidar los recursos para que todo se reparta parejo.
Si tu quieres tener una cafetería pones una pero legal, eso es tienes que ir sacar tu licencia y crear las condiciones. Aquí lo que está prohibido es la ilegalidad.

JR: ¿Cuándo se creó la otra moneda, el CUC?
OG: En Cuba no existieron siempre dos monedas, de hecho Raúl dice que hay que unificarlas. Lo hicieron en su momento para regular. Los alimentos básicos y algunos otros productos, también básicos, se garantizan en moneda nacional. Si alguien quiere tomarse un refresco en lugar de beber agua lo compra en la otra moneda, por ejemplo. Si tú quieres tomarte una cerveza, ve y cómprala en CUC porque eso no es necesario para vivir, si quieres un carro págalo en CUC porque tampoco es necesario para vivir. El estado cubano te garantiza el médico gratis, cuida tu salud sin que pagues nada; una operación por difícil que sea es gratis. Ahora yo pregunto ¿Cuánto vale una operación en tu país? o ¿el tratamiento para enfermedad? ¿Cuánto dinero le sale a una persona atenderse en un país capitalista? Aquí tenemos los mejores hospitales del mundo entero. Hay vacunas que hicieron nuestros científicos que en países capitalistas no hay. Aquí ningún cubano paga por estudiar. El estado garantiza salud y educación para todo el pueblo.

JR: ¿Cómo sería Cuba si no estuviese bloqueada?
OG: El bloqueo es el peor problema que tiene Cuba. Si Estados Unidos nos quita el bloqueo, nosotros mejoraríamos un cien por ciento. Estados Unidos le tiene prohibido a muchísimos países que le venda a Cuba. El bloqueo es lo que nos tiene más apretados.
Estados Unidos está ensañado con Cuba, mira lo de los cinco presos cubanos que tienen allá. Es gente inocente pero a Carriles Posadas lo tienen libre, andando por sus calles.
En la OEA de 194 países, 191 pidieron el cese del bloqueo ¿y? no sirvió de nada, Estados Unidos no escucha al resto de los países y se burlan de las leyes y de los organismos internacionales. Nosotros de los Estados Unidos no podemos esperar nada, esté quien esté en el poder porque Obama prometió muchas cosas para Cuba y nada cumplió. Yo pensé que algo podía cambiar ¡el primer presidente negro de Estados Unidos! Sin embargo está actuando igual que los anteriores.

Jimena Riveros / Junio 2009

A %d blogueros les gusta esto: