Recibió Raúl al Papa Francisco en el Palacio de la Revolución

Fuente: http://www.cubadebate.cu

Su Santidad Papa Francisco llegó hoy al filo de las 4 de la tarde al Palacio de la Revolución, para realizar una visita de cortesía al Presidente cubano Raúl Castro Ruz, quien lo esperó justo a la entrada de la sede del Consejo de Estado.

Después de tomarse una foto oficial ante las banderas de Cuba y el Vaticano y con el vitral “El Sol de América” como fondo, los dos líderes saludaron a las delegaciones oficiales y pasaron a un encuentro privado que duró más de media hora.

A la vez, el Primer Vicepresidente cubano Miguel Díaz Canel-Bermúdez y otras autoridades cubanas compartieron en un salón contiguo con el Cardenal Pietro Parolini, Secretario de Estado, y otros miembros del séquito que acompaña al Papa Francisco.

Al culminar el encuentro, Raúl y Francisco intercambiaron regalos en un ambiente distendido. Raúl obsequió al Sumo Pontífice de la Iglesia Católica una obra del artista cubano de la plástica Alexis Leiva Machado (Kcho), que recrea el momento de la crucificción de Jesús, en una cruz hecha de remos. El Papa, por su parte, le entregó al Presidente cubano un mosaico de la “Virgen de la Caridad del Cobre”, realizado por artistas del Estudio del Mosaico de la Fábrica de San Pedro.visita-de-cortesia-de-francisco-a-raul-9

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LA BRUJULA DEL CONTINENTE

Cuba se renueva ante los ojos del mundo y del pueblo cubano. Está cambiando pero la esencia sigue intacta. En los últimos años los medios de información y la  superficial mirada de algunos periodistas intentaron instalar títulos que hablan del fin de la revolución, de la llegada inminente del capitalismo, de la insatisfacción de los jóvenes.  Debo decir que la realidad está muy lejos  de esos intentos de tapa.

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Camino por Santiago de Cuba, Baracoa, Las Tunas, Holguín es decir por la zona oriental de la Isla. Hablo con la gente, visito museos, recorro las calles.  Santiago es maravillosa y no sólo porque gran parte de la historia de Cuba tiene que ver con esa provincia (allí nació Martí, se crió Fidel, el cuartel Moncada y la granjita de Siboney, la casa de la Trova, etc) sino porque en octubre de 2012 el huracán Sandy la desbastó e increíblemente resurgió pero no por obra y gracia de nadie sino por  la solidaridad misma de los santiagueros que no dormían para reconstruirla. Aún se escuchan las historias de aquel vecino que vió volar su techo, del otro que  habiéndolo perdido todo al día siguiente acercó su grabador para acompañar con música el arduo trabajo que había por delante pero que se haría bailando. Y así,  las voces se repiten y es raro de entender  que ese desastre natural haya sucedido hace tan poco porque levantaron a Santiago de Cuba, otra vez. Uno puede observar las copas de los árboles deshechas, techos hechos recientemente e incluso otros todavía sin arreglo, algunos lugares cerrados (pocos) y personas aun trabajando en la reconstrucción pero lo que ves es compromiso y solidaridad.

Santiago de Cuba

Esta crónica comienza allí, en Santiago. Entre reconstrucción y son Cuba se abre ante mis ojos. No tengo elementos comparativos para evaluar Oriente porque es la primera vez que allí estoy pero lo que veo es revolución y evolución. Este último término invadió mi cabeza durante casi todo el viaje. Evolución.   La gente habla con quien quiera oírlos, la amabilidad creo que es una característica de los santiagueros. Caminar por Santiago es caminar por la historia de este increíble país.

El viaje seguía y Baracoa (Guantánamo) me desnudó. La exótica vegetación y la cantidad de ríos que tiene la hacen única dentro de Cuba. Allí todo parece que está para ser descubierto.  Baracoa merece bastante más tiempo del que yo disponía. Volveré.

Las Tunas y Holguín. Ya mas cerca del centro de Cuba. La gente igual de increíble que en el resto de las provincias.  Bellos lugares, increíbles playas y mucha cultura. Una característica bien cubana. Después,  las paradisíacas playas de Santa Lucía  e inmediatamente Camagüey, la ciudad de los Tinajones y el lugar donde nació Nicolás Guillén. Los camagueyanos desbordan de cultura y de estímulos musicales y artísticos en general. Y sigo.

Una vez en La Habana empecé a ver cambios referidos a la “apertura del mercado”.  Y no es que no se viesen en Oriente sino que como dije antes no conocía, pero La Habana la camino de memoria. Es la quinta vez que allí estoy así que es donde elijo detenerme. Hay muchos paladares, que son lugares privados (es decir de particulares) que ofrecen almuerzos y cenas. Hay muchas más pizzerías tanto en moneda nacional (peso cubano) como en CUC (peso convertible); peluquerías, panaderías, casas de artesanías, etc. Efectivamente hay más comercios, hay más movimientos y hay mas consumo, lo cual es muy positivo. Era un reclamo pero también una necesidad y está funcionando. Debemos entender que hablamos de Cuba y no de otro país. Cuba tiene su propio sistema político con un sistema electoral único en el mundo. Y ahí todo cambia. Uno cualquiera llega a La Habana y ve comercios, sobre todo gastronómicos, por todos lados… y funciona.  Cuba cambió en cuestión de economía, es algo tangible.

Sigo caminando las calles habaneras y es sorprendente el cambio a nivel comercial, aunque la libreta y en consecuencia de bodega siguen existiendo, lo que está muy bien porque Cuba está atravesando un proceso económico y mientras dure deberán coexistir estas situaciones. Da la sensación que el Estado como tal deja se asumir ese rol paternalista que durante todos estos años lo caracterizó aunque sin vulnerar los derechos de nadie y los logros adquiridos. Empieza entonces a crecer un sector privado (PYMES y/o cooperativas) que paga los impuestos que determina el Estado según su rubro.

En La Habana sí se habla de Chavez. No mucho pero se habla aunque  no tanto de su salud (mientras estuvimos allí el Comandante fue a Venezuela a continuar el tratamiento) sino del cable submarino que mejorará las comunicaciones virtuales, teniendo en cuenta que Cuba tiene un ancho de banda de 323 megabits por segundo por vía satelital dado que el bloqueo que establece Estados Unidos sobre la Isla impiden que acceda a alguno de los cables que pasan cercanos a las costas. Este famoso cable es de fibra óptica y si bien el acuerdo se firmó en 2007 está operativo desde agosto de 2012 y permanece aún en etapa de prueba.  Los cubanos ven en la Venezuela de Chavez a un aliado. Más allá  de la concepción política de cada uno, en su mayoría reconocen los esfuerzos del gobierno bolivariano por colaborar con Cuba y su pueblo.

La propaganda oficial nos explica qué pasa con los Cinco Héroes, presos injustamente en los EEUU, y cómo estamos en pleno proceso electoral encontramos el CV de los candidatos en cientos de vitrinas.  Los tacos altos de las mujeres, las uñas largas y cuidadosamente pintadas, los niños de la escuela primaria con su uniformes bordó y los pañuelos que cambian de color a partir de tercer grado. Estos muchachitos, el primer día de escuela dicen: “¡Seremos como el Che!”.

Quien me escucha hablar, pregunta: “¿Argentina?” e inmediatamente aparecen Messi, Gardel y Maradona en ese orden. Son más los hombres los que hacen algún comentario referido a nuestra presidente de quien hablan con cierta admiración aunque se note en Cuba cierta prevalencia machista, contrario esto último a la participación estratégica que tuvieron y tienen las mujeres en la realidad política y revolucionaria de Cuba.

CubaMe siento a tomar una cerveza con una pizza de 10 pesos de moneda nacional. Me estoy yendo de este país con la extraña seguridad que pronto volveré y digo extraña porque no hay nada que indique eso. Es más bien un deseo manifiesto, o no. Quizás sea porque Cuba es un poco de todos los latinoamericanos y entonces queda en esa Isla un recuerdo de nuestro presente allí, de este pasado y del futuro de hay que alcanzar.

Cuba es grande y se abre camino. Nos enseña e indica al resto de esta tan maltratada América Latina el sendero que podemos sembrar. Cuba ofrece al mundo sus vacunas, ostenta un índice de alfabetización pleno y registra la tasa de mortalidad mas baja de todo el continente. Son datos que hablan de un Estado preocupado por su población y de un pueblo absolutamente digno.  No veo ningún indicador que marque un fin de esta revolución que ya lleva 53 años. En Cuba hay revolución para rato.-

 

Texto: Jimena Riveros  // Fotos: Jimena Riveros

“Extrañaba el inconformismo cubano, que no es ni parecido al inconformismo porteño”

Lisbet es una mujer cubana como tantas otras: simpática, verborragica, extrovertida y profunda. Ella conversa y se muestra sin reparos y este quizás es el dato más significativo. No dice lo que piensa especulando las respuestas según quien este escuchando sino que vomita sus ideas y reflexiones más allá de todo.

Durante la entrevista van a descubrirla, un poco. Van a pasear por los recuerdos de ella que están asociados a decisiones que tomó, decisiones que la llevaron a salir de Cuba para después volver a su tierra natal, como un proceso casi natural.

Una cubana que no se exilió pero se fue. Una cubana que vivió la panacea de los países capitalistas y un día sin demasiado cuestionamiento interno volvió buscando lo que yo creía que era cubanía pero no. Para Lisbet cubanía es “aceptar”, hacerse un poco cargo de lo que de verdad queremos hacer por fuera, incluso, del deber ser.

Se las presto un ratito. Disfrutenla porque en definitiva es una de las voces que los grandes medios no quieren escuchar o que cuando la escuchan la distorcionan. Sepan también que habla por ella misma, siente  la necesidad de aclarar que sus respuestas son  personales, de nadie más. No intenta representar ni siquiera a sus vecinos, a quienes ama y  con quienes coincide en algunas cosas y en otras muchas, no. Aunque este rasgo no le impide ni a Lisbet ni a los otros relacionarse entre sí. Esta es su mirada.

¿Cuándo decidiste irte de Cuba por primera vez y por qué?

Fue en 1998 y no fue algo que decidí, se dio el viaje a España por una cuestión laboral y por supuesto, la curiosidad visceral del cubano por salir al mundo exterior.

¿Qué encontraste en España?

Poesía (el trabajo tenía que ver con libros y poetas), gente buena, bares… ahhh!! y  la posibilidad de comprar el primer televisor en colores para la sala de mi madre.

Y ¿qué pasó? ¿Por qué volviste a Cuba?

– Risas – Compré el televisor ¿no? Bueno, tenía que ponerlo en la sala.

Pusiste el televisor en la sala y algunos años después te enamoraste de un argentino y te volviste a ir ¿no? Llegasta a Argentina ¿y? ¿Qué pasó?

La cronología de los hechos fue así: me siento enamorada, llego a Argentina. Me pasó de todo. Pero mucho menos de lo que esperaba. La mejor parte es que conocí a muy buenos argentinos. Y eso es lo único que extraño de allá, a mis AMIGOS, además del dulce de leche.

¿Como era tu vida en Argentina?

Buena, pero no suficiente. Nunca se tiene bastante en Bs As. Mucho trabajo (afortunadamente) y poco sueño (desgraciadamente). Demasiado de todo lo que debía ser dosificado: movimiento, premura, preocupación (hasta por lo que ya conseguiste porque ahí llega la parte de mantenerlo) y lo más agotador de todo fue volver a nacer con 30 años. Uno tiene  que volver a aprender a comer, a hablar, a vestirse, a caminar. Se nace de nuevo cuando uno deja su tierra. Realmente se nace de nuevo.

¿Qué cosas extrañabas de Cuba?

– risas –  A Cuba entera. A mi madre, al recuerdo de mi padre, a mi barrio. Mis amigos; mis enemigos; el portal de mi casa (Bs As es la ciudad sin portales); las mecedoras; el arroz con frijoles; el malecón; mi cama; el olor a viejo de todas las cosas; el inconformismo cubano, que no es ni parecido al inconformismo porteño; el dominó en la calle; a los niños mataperreando y metidos en mi casa jodiendo; que me tocaran la puerta para pedirme un poquito de aceite; tocar la puerta yo de al lado para pedir un poco de sal,; no tener presión para pagar la luz, el gas o la casa porque si no lo pagas de todas maneras no te cortan el servicio ni te echan a la calle; no tener apuro para nada; caminar de madrugada la distancia entre la Ceguera* y Tropicana*; de regreso de la casa de Ilonka – una de las mejores amigas de lis -, medio borracha, medio cansada, medio loca.

No haber estado en los últimos momentos de vida de un par de queridos amigos. La preocupación por… por… por…ah!, por  lo que vamos a comer esta noche; los fines de año en mi cuadra quemando un muñeco, besando a todos a la misma vez, dando la vuelta de la manzana con una valija que te garantiza el viaje (solo que yo quería devolver la valija, o pasársela a otro); el mar; la libertad.

¿Todo eso extrañabas?

Si sigo pensando seguramente haya más…

Tenés un hijo que nació en Cuba y te lo llevaste cuando fuiste para Argentina ¿Cómo fue para vos sacarlo de su país y criarlo en otro?

Vivir la vida de otro.

¿Por  eso volviste?

Volví por lo que te dije que extrañaba de mi Cuba. Ninguna de esas cosas, o miserias según quien las vea,  se encuentran en otro lado.

¿Afectó a tu hijo el cambio?

El niño tenía 5 años cuando nos fuimos y tenía 10 cuando volvimos. Quiero pensar que ni un poquito, hasta ahora. Y si el hecho de que mi hijo me diga: “qué buena es mi vida”, sirve para responder esto, pues no, no afectó a mi hijo el cambio. Por otro lado, es mi hijo. Tiene mis genes y ahí los veo.

El hecho de haber conocido y vivido en otros países ¿cambió en algo tu mirada sobre Cuba?

¡Claro que sí! La cambió TOTALMENTE. Yo me fui de Cuba resentida con Cuba, como la mayoría de los cubanos cuando estamos dentro, y francamente no sabía que se podía querer tanto a algo que no haya salido de uno, sino todo lo contrario, hasta que me fui.

¿Ves alguna diferencia desde que Fidel se retiró?

Ehh??!!! Pero… FIDEL SE RETIRÓ??????!!!!!

¿Cómo es tu vida y la de tu hijo ahora?.

La mía: trabajo de 8 am a 5 pm por 600 pesos cubanos, veintitantos dólares que no alcanzan para nada (soy una privilegiada, muchos ganan menos) cuando no duermo por las noches es  porque soy bastante noctámbula y juego scrabble de madrugada, leo, o veo series, o… vivo. Cuando duermo… duermo bien y mucho. Los fines de semana y algunos laborables ayudo a una amiga en su restaurant pues eso es realmente lo que me ayuda a vivir sin mayores preocupaciones, salgo con mi amiga Riandra al cine, al veterinario, a la panadería, al malecón, me río mucho con ella, me río mucho casi siempre. Juego dominó con los viejos del callejón, trato de practicar el maravilloso arte de llevarme bien con la gente, de conocer y saludar a todos, de ayudar al que pueda, de caminar por el Marianao decadente que es mi barrio y eso me carga las pilas de una manera indescriptible. Salgo con mis otros amigos, tomo ron, discuto de política (obviamente) y muchas veces no hago absolutamente nada. Y no pasa nada. Y si, dentro de todo eso también hay amor, sexo y besitos, pero eso es parte de lo que no voy a comentar.

La de mi hijo: Toca guitarra, juega ajedrez, lee, saca 100 en todas las materias sin estudiar. Tiene muchísimos amigos a pesar de su carácter medio hosco y bastante aporteñado (inevitable) así que doble mérito si a pesar de eso lo buscan constantemente y vive rodeado de chicos. Su play station (que me la traje de Argentina) a veces tiene telarañas, en la computadora sólo juega un estúpido juego de pokemones, casi siempre tengo que obligarlo a bañarse pero es justamente en esos momentos cuando me habla de los placeres de su vida (mi baño no tiene puerta, sino una cortina que  permite fácil comunicación con el cuarto). Se duerme en cuanto pone la cabeza en la almohada porque termina agotado de juegos y 5 segundos antes de cerrar los ojos me dice, invariablemente, que me quiere.

¿Extrañas Argentina?

¿Debo decir la verdad?

Y si… preferentemente.

Mira, de Argentina no extraño nada, en serio, sólo a la gente (risas). Pero extrañar extrañar, eso que te mata de nostalgia, nada. Tengo que pensar mucho para encontrar algo, me pasa algo raro: a pesar del tiempo que pasé allá me parece que no fue tanto, no siento marcas ¿entiendes? A no ser las que me ayudan a ACEPTAR, lo bueno y lo de mierda que tenemos acá que es muuuucho ¿Entiendes? Mira, extraño a mis amigas, a las chicas, la joda en la oficina, a Andrea, no sé … esas cosas, quizá un poco el mate con  una amiga y te juro que tengo 2 kilos de yerba que me regaló  un muchacho que vino para aca y no lo he abierto por nostalgia, eso si que me haría mal, creo. Si me exprimo un poco: el cine con Rodry los domingos, me gusta el cine y el de acá … no es de lo que más me gusta, aún así voy bastante con una amiga. Extraño las cervezas en la azotea de otra amiga mia los domingos, las comidas con Silvi y Glory (no por la comida sino por ellas), los desayunos con Roberto, los panchos en la costanera. Pero como ves, son cosas ligeras, hasta tontas, no tienen que ver con lo que comía sino con quién, los momentos. No extraño la carne de res (el sueño de los cubanos de dentro), no extraño “aquella” libertad. Y no es crítica ni malagradecimiento, Argentina me dio cosas enormes: me dio amigos para siempre y me dio certezas.-

*La Ceguera: Es el nombre con el que se conoce al Hospital Oftalmológico “Ramón Pando Ferrer”.

*Tropicana: Conocido cabaret que ofrece un imponente show a los turistas con grandes músicoas y bailarines en escena. Está en el barrio de Marianao.

Ping Pong

Libertad: una palabra Grande.

Amor: un motor.

Matrimonio: masoquismo añorado e inevitable.

Aborto: un derecho, una necesidad o un error.

Derechos Humanos: redundante.

Capitalismo: ni bien ni mal, solo lo contrario de lo que YO quiero.

Revolución: la palabra que más he escuchado desde que nací.

Música: El motivo para que Silvio no sea declamador. Y para que no crean que yo hablo sola.-

Jimena Riveros

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