Nueva Ley de Migración: ¿Cuba está cambiando?

El tema de las salidas de Cuba de los cubanos siempre fue un tema sensible, sobre todo porque los medios monopólicos escriben según las necesidades de los Estados Unidos, país que mantiene un perverso bloqueo financiero sobre la Isla desde hace 50 años. Esta situación ha hecho que se instale en la opinión publica que el gobierno revolucionario cubano no permitía salir del país a sus ciudadanos. Frente a la nueva Ley lo que vienen haciendo (los grandes medios) es aprovechar el cambio para justificar su mirada, pero veamos de qué se trata en realidad e intentemos hacer un análisis un poco más profundo.

La nueva Ley que tiene vigencia a partir del 14 de enero de 2013 y que fuera anunciada en octubre último elimina el permiso de salida y la famosa carta de invitación. Es decir que establece como único requisito que el ciudadano tenga su pasaporte al día y la visa del país al que va en los casos que sea necesario. Otro de los cambios tiene que ver con la permanencia fuera de Cuba. Hasta ahora los turistas cubanos podían permanecer 11 meses en el país de destino, ese tiempo con la modificación se extiende a 24 meses sin ser considerado un emigrado. Esta situación sí se da cuando la persona viaja al exterior en forma ininterrumpida y  permanece más de 24 meses por razones particulares sin haber solicitado la residencia o la extensión del tiempo, o sea que no cumple con las regulaciones migratorias establecidas.

Con respecto a aquellas personas que salieron de la Isla en forma ilegal a partir de 1994, los cambios en la ley establecen que podrán entrar al país siempre que hayan transcurrido más de ocho años desde el hecho. En el caso de los profesionales de la salud y los deportistas de alto rendimiento pueden regresar quienes hayan abandonado Cuba después de 1990.  También se amplían las causas de repatriación, y se regularizan las visitas de los que emigraron ilegalmente con menos de 16 años, en cuyo caso no tienen que esperar los ocho años. Ninguna situación se aplica por razones de defensa y seguridad nacional para quienes se hayan ido a través de la Base Naval de Guantanamo. Tampoco el retorno es aplicable a quienes tengan antecedentes policiales vinculados a actividades terroristas, lavado de dinero, narcotrafico, etc; quienes hayan violado tratados internacionales en los que Cuba es parte o quien haya sido expulsado o declarado indeseable en la Isla.

Respecto al pasaporte en sí, es válido por dos años, prorrogables, por igual término, hasta completar una vigencia total de seis años. Otro importante beneficio está ligado a lo económico dado que por un lado se eliminan los trámites mencionados antes (carta de invitación y permiso de salida) y ahora el impuesto por estancia en el exterior se abona a partir de los 24 meses de estar fuera de Cuba, en lugar de a los 30 días como venía siendo.

Aclarado todo esto, desmitifiquemos algunos puntos: Si fuera cierto que el gobierno cubano impedía antes la migración, no se entiende como hay tantos cubanos que salieron legalmente de Cuba hacía el exterior. Lo que si es verdad es que a partir de ahora hay menos burocracia administrativa que agiliza notoriamente el trámite en sí. Por otro lado el Gobierno tiene desde siempre muy buenas relaciones con los muchísimos grupos de cubanos residentes en el extranjero,  lo que deja en claro que es falso que la migración cubana esté ligada al exilio político.  De hecho la gran mayoría de estos cubanos,  asentados en más de 150 países, mantienen vínculos estables con su país y se declaran abiertamente en contra del Bloqueo.

Tampoco se habla del “derecho” que gozan los cubanos en los Estados Unidos. Son los cubanos los únicos ciudadanos del mundo entero que si llegan al país del norte por vía marítima, y lograron sobrevivir a los tiburones, obtienen su ciudadanía en cuanto pisan tierra gringa. No obtienen este mismo beneficio aquellos que se van haciendo los trámites ni tampoco quienes vivan detrás de otra frontera y sino preguntémosle a los mexicanos y dado que este tema es usado como “caballito de batalla” no está de más explicar como es del otro lado,  en los Estados Unidos.  Resulta que los ciudadanos de ese país tienen prohibido, salvo algunas excepciones, viajar a Cuba. A partir de 1999 el ex presidente Clinton aprobó unos viajes llamados  “people to people”, aunque en estos viajes, los viajeros están sujetos a unos límites de gasto diario en la Isla, y los excursionistas tienen prohibido adquirir cualquier souvenir o producto turístico cubano. A partir de allí que  algunos grupos de profesores, periodistas, representantes de iglesias, grupos culturales y organizaciones sociales fueron autorizados para ciertos viajes no turísticos a la Isla. Obviamente en el 2003 la administración Bush suspendió este pequeño avance y en 2001 Obama los autorizó otra vez pero en 2012 la derecha cubanoamericana del Partido Republicano consiguió que estos viajes se paralicen.

Hay que entender también que todas estas medidas responden al actual momento histórico de la Revolución cubana y a los cambios que se vienen plasmando desde el 2010 y que se materializaron en los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución.  También debemos todos comprender que mientras persistan las políticas que favorecen el “robo de cerebros”, Cuba estará obligada a mantener medidas para defenderse.-

Datos Duros:

En el año 2011 viajaron a Cuba más de 400 mil cubanos residentes en el exterior, de los cuales cerca de 300 mil residían en Estados Unidos.

Entre el año 2000 y el 31 de agosto del 2012, de los cubanos que solicitaron el permiso de salida lo recibieron el 99,4 %.

En ese mismo periodo, viajaron al exterior por asuntos particulares 941 mil 953 personas, de las cuales no regresaron 120 mil 275, el 12,8 %.

Del total de viajeros, 156 mil 68 eran graduados universitarios, y de ellos no regresó el 10,9 %.

Texto:  Jimena Riveros.

Fuentes: Cubainformación.tv // Juventud Rebelde.

Elecciones en Cuba: particulares y profundamente democráticas

Por Luisa María González

Los cubanos elegirán el 3 de febrero de 2013 a los 612 diputados al Parlamento y los casi mil 270 delegados a las asambleas provinciales del Poder Popular, como continuidad de un proceso “particular y profundamente democrático”.

Así opina el vicedecano de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana, Juan Mendoza, quien en diálogo con Prensa Latina aclaró dos importantes interrogantes: ¿de qué forma se eligen los candidatos para ocupar estos escaños?, ¿cuál es su labor después de ser electos?

El especialista explicó que las candidaturas a diputados y delegados provinciales están integradas en un 50 por ciento por concejales elegidos durante los comicios parciales.

Entre octubre y noviembre pasados, se seleccionaron los 14 mil 537 representantes a las 168 asambleas municipales del Poder Popular del país, un proceso que que contó en su primera vuelta con la participación de más del 94 por ciento de los ciudadanos con derecho al voto.

“Esos concejales pasan a formar parte del órgano de poder inmediato a nivel del municipio, que es el centro territorial y político fundamental del país, por lo cual se convierten en un protagonista del sistema político en la base de la población, de la ciudadanía y del sistema de gobierno”, señaló.

La mitad restante de la candidatura la nomina la sociedad civil, según Mendoza, en comisiones de candidatura integradas por organizaciones sociales y de masas como la Federación Estudiantil Universitaria, la Central de Trabajadores de Cuba, la Federación de Mujeres Cubanas y la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños.

Estas comisiones, continuó, trabajan con propuestas que vienen desde los colectivos en la base y manejan un universo extraordinario de nombres para conformar las candidaturas, las cuales luego se aprueban en las Asambleas Municipales del Poder Popular.

De acuerdo con el jurista, son los concejales los encargados de decidir quienes van a estar en las boletas de candidatos a delegados provinciales y a diputados.

“Ese proceso garantiza que nuestra Asamblea Nacional sea tan rica; en ella lo mismo se encuentra a un artista famoso, un deportista de altísimo rendimiento, un médico, un agricultor, un obrero, un estudiante, es decir, representantes de ese mosaico tan rico de la sociedad”, consideró.

Cuando finaliza el proceso y se definen los elegidos, explicó Mendoza, estos delegados y diputados adquieren la responsabilidad fundamental de representar a sus electores en los distintos niveles.

En este sentido, por ejemplo “las asambleas tienen a su cargo una elección tan importante como es la de los jueces, que son quienes deberán impartir justicia en las diferentes localidades”, apuntó.

Un elemento destacado por el vicedecano se refiere a que ni delegados ni diputados dejan de lado sus profesiones, sino que simultanean ambas responsabilidades, y tampoco son retribuidos, es decir, no reciben salarios por ocupar esos escaños en el Poder Popular.

Mendoza resumió que el modelo electoral cubano es peculiar y tiene que ver con una experiencia y una tradición que se ha ido consolidando en el país.

“¿Es perfectible? Claro que sí. Se estudian mecanismos y formas de perfeccionar nuestra ley. En estos momentos en que el país perfecciona el modelo económico y fortalece su institucionalidad, uno de los mecanismos es justamente este: el análisis de la ley electoral para perfeccionarla”, señaló.

Fuente Prensa Latina

CUBA: UN GOBIERNO CON CARACTERÍSTICAS ÚNICAS

“La justicia, la igualdad del mérito, el trato respetuoso del hombre, la igualdad plena del derecho: eso es la revolución”.  José Marti

 

Mucho se habla sobre cómo vive la Mayor de las Antillas su realidad política. Hay una idea equivocada respecto a la democracia cubana que hace pensar (al que poco sabe) que el sistema que rige fue un invento de Fidel para “perpetuarse en el poder”. El desconocimiento llega al punto en que miles de personas repiten slogans sin entender cómo funciona la política allí e incluso, hay quienes ni asocian el bloqueo que ejercen los Estados Unidos contra Cuba a la vida cotidiana del pueblo cubano. Por estas razones, es prudente aclarar que el sistema político cubano surge, como ya veremos, de la propia historia y no como copia de ningún sistema político establecido en ningún país, y que aquello que prevalece en el poder político es la decisión de millones de cubanos. Aquí, un pequeñísimo resumen que aclara un poco cómo se vota en la Isla.

En Cuba, el actual proceso electoral es parte del propio Sistema Político y surgió en 1892 cuando, de la mano del apóstol José Martí, se crea el Partido Revolucionario Cubano como un partido único que nuclea a todo el pueblo cubano. A partir del triunfo de la Revolución, el 1 de enero de 1959, Fidel Castro adopta nuevamente esta forma de gobierno, que permite una participación general que excede a los diputados y delegados, dado que de la vida política orgánica participa también la sociedad civil, a través de diversas organizaciones que existen en toda la Isla y que, por otro lado, surge como solución a las terribles condiciones a las que el pueblo cubano fue sometido por casi 57 años.

El sistema de gobierno cubano por sus características es único en el mundo. A fin de dar una idea más precisa, se debe aclarar que es el propio pueblo, y no el Partido ni ninguna organización, el que ejerce el derecho de proponer y elegir a los candidatos. No hay campañas mediáticas a favor ni en contra de nadie. Lo que sí se hace es exponer en lugares públicos la biografía de cada candidato.  Y en lo que concierne a la transparencia del acto electoral, es también el pueblo el que comprueba que las urnas estén vacías al momento de sellarse y son ellos los presentes al momento del conteo de votos.  Además, quienes custodian las urnas son los pioneros cubanos. Pero no son estas las únicas diferencias, sino que hay una serie de principios que hacen al Estado Cubano en sí: existencia de un solo poder, que es el poder del pueblo; existencia de un solo Partido; de un sistema de órganos del Poder Popular: estos órganos representativos son electivos y renovables; es el pueblo, la ciudadanía, la que controla la actividad de los órganos; los elegidos deben rendir cuenta de su  gestión; aquellos órganos estatales inferiores deben responder ante los superiores y garantiza la más alta forma de pluralidad de opiniones, criterios y acciones en el seno de la sociedad cubana. El Partido no postula ni promueve candidatos en las elecciones para los órganos de poder popular.

Para los ojos del resto de mundo, que vive – vivimos – bajo un régimen capitalista, es de difícil comprensión esto del Partido Único y quizás sea esta gran diferencia la que impida poder entender cómo funciona y se administra Cuba internamente. De todas formas, es conveniente detenerse y mirar qué es lo que ha logrado esta pequeña Isla, que está ubicada a tan sólo 180 km de los Estados Unidos y lleva una eternidad bloqueada por el país vecino. Hay información objetiva  que habla de esos logros, entre los que se puede destacar: erradicación del analfabetismo, salud y educación gratuitas para todos, atención priorizada a la niñez, la tercera edad y los discapacitados e incluso ser vanguardia en avances biotecnológicos que representan un gran beneficio para todos los habitantes de este contradictorio mundo. Pero esta información es otro cantar, aunque esté tan íntimamente ligada a las decisiones políticas del gobierno cubano.

¿Qué es lo que hace la Asamblea Municipal del Poder Popular?

Tal cual lo establece en algunos artículos la Constitución de la República de Cuba, la Asamblea Nacional del Poder Popular es el órgano supremo del poder del Estado. Representa y expresa la voluntad soberana de todo el pueblo y es el único órgano con potestad constituyente y legislativa en la República.

Está compuesta por Diputados elegidos por el pueblo, a través del voto libre, directo y secreto. Cada Municipio elige dos Diputados, como mínimo. Los candidatos son nominados por los Delegados a las Asambleas Municipales del Poder Popular. Hasta el 50% de los Diputados deben ser Delegados de Asambleas Municipales al Poder Popular. La Asamblea Nacional es elegida por un término de cinco años. La Asamblea Nacional se reúne en dos períodos ordinarios de sesiones al año y en sesiones extraordinarias cuando lo solicite la tercera parte de sus miembros o la convoque el Consejo de Estado. Actualmente el presidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular es Ricardo Alarcón de Quesada.

 ¿Y el Consejo de Estado?

Es un órgano de Asamblea Nacional y por consiguiente debe rendir cuenta de su labor ante ella, es entre otras cosas quien ejecuta los acuerdos de esta y cumple funciones establecidas en la Constitución. Todas las decisiones del Consejo de Estado son adoptadas por el voto favorable de la mayoría simple de sus integrantes. Actualmente Raúl Castro es el Presidente del Consejo de Estado.

Texto: Jimena Riveros / Fotos: Archivo web

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