LA CUBA REAL

Antes de comenzar debo aclarar que no construyo esta nota con elementos intuitivos o con información otorgada por otras fuentes. Hablo y escribo de lo que vi hace pocas semanas en Cuba. Así que sólo narro lo que mis ojos vieron. Dicho esto, podemos continuar.

Es mucha la gente que habla de Cuba sin conocerla, sin explorarla, sin contextualizar y en gran medida responde esto a lo que venimos escuchando desde siempre impulsado por medios de comunicación hegemónicos. Se habla sobre la dictadura de los Castro, el fin de la Revolución, la falta de libertad, pobreza y tanto más pero ¿quienes  lo dicen? Aquellas personas que fueron alguna vez y vieron gente con ropas viejas, casas y departamentos en mal estado y escucharon a una serie de ciudadanos quejándose. Esto por un lado, y por el otro la gran campaña mediática que desde hace más de 50 años ejercen los sectores de la derecha de los Estados Unidos, quienes tienen influencia en los medios masivos de comunicación de todo el mundo ¿O pensás que el Grupo Clarín, Infobae o La Nación no tienen ninguna relación con el país del norte?

Mapa CubaDesmenucemos este asunto. El tema del bloqueo: es una barrera comercial, económica y financiera impuesta por los Estados Unidos  desde 1962, traducido esto significa que Cuba no puede exportar ni importar libremente hacia los EE.UU. (país que está a 180 km) ni puede tampoco utilizar el dólar norteamericano en transacciones financieras internacionales. Son un conjunto de leyes que tienen aplicación extraterritorial y esto impide que empresas de otros países puedan comerciar libremente con la Isla. Lógicamente tampoco puede acceder a créditos de bancos de Estados Unidos ni sus filiales en ninguna parte del mundo. El bloqueo le impide entonces comerciar libremente con otros países y con quienes lo hace debe pagar muchísimo más (por las distancias). Desde hace casi 20 años la Asamblea General de la ONU  condena el bloqueo y exige su fin. En noviembre último se alzaron en contra 188 países, algunos de ellos aliados de Washington, que reconocen el impacto de esta obsoleta política en sus economías.

No hay antecedentes de un cerco tan brutal como este pero ¿cómo afecta al ciudadano? Es simple: Cuba es una isla del caribe, con características geográficas comparables con Haití o Jamaica. Su economía se basa en el turismo y en la minería, puntualmente el níquel. Hay materias primas que no tiene y ni hablar de cuestiones tecnológicas. Cada cosa que Cuba hace le cuesta cientos de miles de dólares por encima del valor real y en esto entra todo: la industria, la medicina, la educación, la construcción, etc.

Vayamos ahora por la educación. Desde diciembre de 1961 Cuba es proclamada Territorio Libre de Analfabetismo. Es un país en el que todos los niños van a la escuela y es Cuba. Recordemos: una isla en el medio del Caribe que hasta el Triunfo de la Revolución era “el patio trasero de los Estados Unidos” pero ¿qué es la educación? Puedo citar a decenas de pensadores de diferente orientación política que proclaman a la educación como algo esencial y responsabilidad del Estado. Según Malcom X “La Educación es el pasaporte hacia el futuro, el mañana pertenece a aquellos que se preparan para él en el día de hoy”; José de San Martín decía que “Sin educación no hay libertad de los pueblos” y el apóstol José Martí sostenía: “Solamente un pueblo culto puede ser verdaderamente libre”.

Foto: Roberto Suarez

Foto: Roberto Suarez

En Cuba, la educación es una prioridad del Estado y es interesante porque, en definitiva, educar ofrece libertad, dado que otorga análisis crítico y profundiza el pensamiento individual y colectivo. No debiera ser un acto revolucionario eliminar el analfabetismo, qué el Estado garantice este derecho a todas las personas. Sin embargo, Cuba es vanguardia en algo que debiera ser más o menos igual en todo el mundo. Esto en cuanto a los derechos, pero revisemos el fondo. Una persona adulta que recibió formación académica tiene más elementos para analizar aquello que está mal y cuestionar y no conformarse. Es sabido que un pueblo analfabeto es mucho más fácil de manejar  y someter para poder disponer de esas voluntades. Entonces, ¿de qué le serviría al tirano Gobierno de Cuba garantizar uno de los mejores niveles académicos del mundo? El Estado cubano, a través de la educación pública, laica y gratuita educa a todos. Les ofrece esos elementos, vedados para millones de chicos del resto del mundo,  y se los garantiza hasta donde ese sujeto quiera formarse. Todos los niños cubanos tienen una familia y un Estado que responde por ellos, pero vayamos más fino todavía ¿qué pasa con los chicos que son abandonados al nacer?  Es el Estado quien se hace cargo. Entonces esos bebés mientras lo sean y  hasta ingresar en la escuela primaria, van a jardines de infantes que se denominan “semillitas de la patria” y después pasan a ser “hijos de la patria”, donde crecen con el amor de una familia que allí encuentran.

A nivel universitario, en la carrera de medicina, no hay mucho que aclarar porque es vox populi. De todas formas, los datos: En 2012, Cuba formó más de 11.000 nuevos doctores. Entre estos médicos recién graduados, 5.315 son cubanos y 5.694 proceden de 59 países de América Latina, África, Asia e incluso de Estados Unidos. De acuerdo con cifras de la Oficina Nacional de Estadísticas, a finales de 2010 había un total de 76.506 médicos en Cuba, un promedio de 147 habitantes por cada médico.

Foto: Roberto Suarez

Foto: Roberto Suarez

Pero sigamos. Vayamos por el lado de la seguridad, o de la inseguridad, según como quiere ver el asunto cada uno. Término, este último, muy escuchado en Argentina (sobre todo en la Ciudad de Buenos Aires) y bandera de batalla de varias campañas políticas, porque “un país serio necesita ser un país seguro”. Como si la inseguridad fuera un hecho aislado suscitado por la sola decisión de un sector de delincuentes que se proponen matar o robar. Como si nada tuviera que ver lo que mencionábamos antes (la educación) o el acceso a otros derechos como una vivienda digna, un trabajo asalariado, etc ¿no? Bueno, pongamos que no. Veamos qué pasa en Cuba.

Según Elías Carranza, director del Instituto Latinoamericano de las Naciones Unidas para la Prevención del Delito y el Trato del Delincuente, que tiene su sede principal en Costa Rica, Cuba  es el “país más seguro de la región, mientras que la situación en cuanto a los delitos y la inseguridad a escala continental se ha deteriorado en las últimas tres décadas“. Carranza opina que esto sucede como consecuencia de que se haya logrado erradicar la exclusión social.  En este sentido también dijo que Cuba tiene una de las tasas más bajas de reclusos en la región por cada 100 mil habitantes.

Ya vimos de que se trata esto del “bloqueo”, qué es lo que sucede con la educación dentro de Cuba (y aclaro dentro porque no mencionamos por ejemplo el programa de alfabetización Yo Si Puedo que es usado en más de 30 países); cómo andan los cubanos en materia de seguridad. Nos faltaría entonces revisar lo que concierne a la salud, a los derechos civiles y también a la libertad.

La salud en Cuba. El sistema de salud cubano es un sistema universal, gratuito y accesible  para todos los ciudadanos. Tiene tres niveles de atención focalizados en .el cuidado del niño, la madre, la mujer y el adulto mayor así como la prevención y control de las enfermedades que puedan afectar a los cubanos. Se basa entonces en un modelo de medicina familiar. El país cuenta con  161 hospitales, 452 policlínicas y 11.504 consultorios médicos.  El resultado de toda esta planificación se refleja en la tasa de mortalidad infantil más baja de América, que  es 4,5  por cada mil nacidos vivos.  Durante las últimas décadas Cuba logró erradicar 13 enfermedades, gracias al programa de inmunización. El  95 % de esas vacunas se producen en la isla,  con prioridad para la  atención al  pueblo y luego para la comercialización. Otros de los grandes resultados surgen de los programas de trasplantes de órganos, y el de  lucha contra diferentes tipos de cáncer.  La esperanza de vida es de 78 años en promedio entre hombres y mujeres.

Foto Roberto Suarez

Foto Roberto Suarez

Respecto a los derechos civiles, tan cuestionados por medios de comunicación del mundo y por sectores políticos, debo decir que están garantizados. En Cuba existe un sistema político electoral con características únicas en el mundo aunque con gran sentido democrático: en Cuba la gente vota y vota a quienes se postularon para tal fin y a esto se le suman diferentes instancias creadas para expresar ideas a viva voz. También se habla mucho de censura y persecución y es interesante porque quisiera saber yo en dónde se manifiestan estas cuestiones. En Cuba hay muchas personas que piensan distinto y lo hacen saber tanto dentro de la Isla como en el exterior (a veces más en el exterior que dentro). Se producen encuentros y reuniones en algunos lugares en los que casi siempre y en forma “totalmente casual” aparecen periodistas de medios estadounidenses. No hay ni razzias, ni arrestos, ni nada. La gente se expresa como en cualquier lado. En realidad un poco más. Dicho esto, insisto ¿de qué persecución hablan?, ¿de qué censura?

Hablemos de libertad. Siempre hubo libertad en Cuba. Siempre. Durante todos estos años cualquier cubano podía salir del país en forma legal en tanto se comprobara que no había algún delito en el medio.

Pasaportes cubanos Lo que sí es verdad es que el trámite migratorio era engorroso. De cualquier forma, más del 95 por ciento de los ciudadanos que lo solicitaron viajó al exterior y además, desde el 14 de enero de 2013 entró en vigencia una serie de modificaciones migratorias que hacen más rápido y más económica la salida del país.
Esta es la Cuba que cientos de sectores empresariales y políticos del mundo entero quieren que desaparezca. Esta es la Cuba donde no hay chicos, ni grandes, ni viejos durmiendo en las calles. Esta es Cuba, el país donde todos los días todos comen, se educan, se alimentan y sonríen, y bailan y juegan al dominó. Esta es la Cuba real de la que no quieren hablar. Cuando puedas anda a visitarla.

Texto: Jimena Riveros

Fotos: Roberto Suarez y archivo web

Nueva Ley de Migración: ¿Cuba está cambiando?

El tema de las salidas de Cuba de los cubanos siempre fue un tema sensible, sobre todo porque los medios monopólicos escriben según las necesidades de los Estados Unidos, país que mantiene un perverso bloqueo financiero sobre la Isla desde hace 50 años. Esta situación ha hecho que se instale en la opinión publica que el gobierno revolucionario cubano no permitía salir del país a sus ciudadanos. Frente a la nueva Ley lo que vienen haciendo (los grandes medios) es aprovechar el cambio para justificar su mirada, pero veamos de qué se trata en realidad e intentemos hacer un análisis un poco más profundo.

La nueva Ley que tiene vigencia a partir del 14 de enero de 2013 y que fuera anunciada en octubre último elimina el permiso de salida y la famosa carta de invitación. Es decir que establece como único requisito que el ciudadano tenga su pasaporte al día y la visa del país al que va en los casos que sea necesario. Otro de los cambios tiene que ver con la permanencia fuera de Cuba. Hasta ahora los turistas cubanos podían permanecer 11 meses en el país de destino, ese tiempo con la modificación se extiende a 24 meses sin ser considerado un emigrado. Esta situación sí se da cuando la persona viaja al exterior en forma ininterrumpida y  permanece más de 24 meses por razones particulares sin haber solicitado la residencia o la extensión del tiempo, o sea que no cumple con las regulaciones migratorias establecidas.

Con respecto a aquellas personas que salieron de la Isla en forma ilegal a partir de 1994, los cambios en la ley establecen que podrán entrar al país siempre que hayan transcurrido más de ocho años desde el hecho. En el caso de los profesionales de la salud y los deportistas de alto rendimiento pueden regresar quienes hayan abandonado Cuba después de 1990.  También se amplían las causas de repatriación, y se regularizan las visitas de los que emigraron ilegalmente con menos de 16 años, en cuyo caso no tienen que esperar los ocho años. Ninguna situación se aplica por razones de defensa y seguridad nacional para quienes se hayan ido a través de la Base Naval de Guantanamo. Tampoco el retorno es aplicable a quienes tengan antecedentes policiales vinculados a actividades terroristas, lavado de dinero, narcotrafico, etc; quienes hayan violado tratados internacionales en los que Cuba es parte o quien haya sido expulsado o declarado indeseable en la Isla.

Respecto al pasaporte en sí, es válido por dos años, prorrogables, por igual término, hasta completar una vigencia total de seis años. Otro importante beneficio está ligado a lo económico dado que por un lado se eliminan los trámites mencionados antes (carta de invitación y permiso de salida) y ahora el impuesto por estancia en el exterior se abona a partir de los 24 meses de estar fuera de Cuba, en lugar de a los 30 días como venía siendo.

Aclarado todo esto, desmitifiquemos algunos puntos: Si fuera cierto que el gobierno cubano impedía antes la migración, no se entiende como hay tantos cubanos que salieron legalmente de Cuba hacía el exterior. Lo que si es verdad es que a partir de ahora hay menos burocracia administrativa que agiliza notoriamente el trámite en sí. Por otro lado el Gobierno tiene desde siempre muy buenas relaciones con los muchísimos grupos de cubanos residentes en el extranjero,  lo que deja en claro que es falso que la migración cubana esté ligada al exilio político.  De hecho la gran mayoría de estos cubanos,  asentados en más de 150 países, mantienen vínculos estables con su país y se declaran abiertamente en contra del Bloqueo.

Tampoco se habla del “derecho” que gozan los cubanos en los Estados Unidos. Son los cubanos los únicos ciudadanos del mundo entero que si llegan al país del norte por vía marítima, y lograron sobrevivir a los tiburones, obtienen su ciudadanía en cuanto pisan tierra gringa. No obtienen este mismo beneficio aquellos que se van haciendo los trámites ni tampoco quienes vivan detrás de otra frontera y sino preguntémosle a los mexicanos y dado que este tema es usado como “caballito de batalla” no está de más explicar como es del otro lado,  en los Estados Unidos.  Resulta que los ciudadanos de ese país tienen prohibido, salvo algunas excepciones, viajar a Cuba. A partir de 1999 el ex presidente Clinton aprobó unos viajes llamados  “people to people”, aunque en estos viajes, los viajeros están sujetos a unos límites de gasto diario en la Isla, y los excursionistas tienen prohibido adquirir cualquier souvenir o producto turístico cubano. A partir de allí que  algunos grupos de profesores, periodistas, representantes de iglesias, grupos culturales y organizaciones sociales fueron autorizados para ciertos viajes no turísticos a la Isla. Obviamente en el 2003 la administración Bush suspendió este pequeño avance y en 2001 Obama los autorizó otra vez pero en 2012 la derecha cubanoamericana del Partido Republicano consiguió que estos viajes se paralicen.

Hay que entender también que todas estas medidas responden al actual momento histórico de la Revolución cubana y a los cambios que se vienen plasmando desde el 2010 y que se materializaron en los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución.  También debemos todos comprender que mientras persistan las políticas que favorecen el “robo de cerebros”, Cuba estará obligada a mantener medidas para defenderse.-

Datos Duros:

En el año 2011 viajaron a Cuba más de 400 mil cubanos residentes en el exterior, de los cuales cerca de 300 mil residían en Estados Unidos.

Entre el año 2000 y el 31 de agosto del 2012, de los cubanos que solicitaron el permiso de salida lo recibieron el 99,4 %.

En ese mismo periodo, viajaron al exterior por asuntos particulares 941 mil 953 personas, de las cuales no regresaron 120 mil 275, el 12,8 %.

Del total de viajeros, 156 mil 68 eran graduados universitarios, y de ellos no regresó el 10,9 %.

Texto:  Jimena Riveros.

Fuentes: Cubainformación.tv // Juventud Rebelde.

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