“En Cuba la Universidad es la sociedad”

Entrevista Exclusiva

En el marco de diferentes encuentros que realizaron dirigentes estudiantiles universitarios de Cuba en la región es que surgió esta charla. La mirada de estos dos jóvenes nos habla de una Cuba que sigue la misma línea revolucionaria de siempre. Con cambios, sí; con matices también pero la esencia sigue intacta pese a quien le pese.

La realidad cubana en el día a día, la “frustración profesional” de los egresados, el bloqueo, la unidad latinoamericana, el deseo de superación y hasta la nacionalización de YPF son algunos de los lugares que visitamos durante la nota.

Los que en este caso nos acercan esa mirada desde dentro de la Isla son Carlos Rangel, que tiene 25 años, es de La Habana y actualmente Presidente de la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU) de esa provincia y, Reinier Limonta que tiene 23 años y es, entre otras cosas, el Presidente de la Organización Caribeña y Latinoamericana de Estudiantes (Oclae).

Hablemos del acceso a la Universidad en la Isla…

Carlos Rangel: En Cuba hay diferentes ofertas para estudiar según los deseos y necesidades de cada uno. Y son para todos aquellos que salen de la escuela media. Después, también tenemos la Universidad del Adulto Mayor, a la que asisten personas con intereses específicos que buscan superarse y que quizás antes, en su juventud, no lo pudieron hacer. En esta modalidad hay más de 500.000 personas. Nuestro proceso educativo es amplio y accesible para todos y forma no sólo en cantidad sino en calidad.

¿Cómo es la relación entre la matricula de inscripción y la de egresados?

Carlos Rangel: Siempre hay un nivel de deserción que es contemplado en la misma planificación de ingreso a la universidad. Muchas veces está dado o condicionado por cierta desmotivación, o porque al comenzar la carrera ven que no es lo que  buscan. La deserción universitaria se observa más en las carreras técnicas, exactas y naturales.

En los últimos años ¿bajó el nivel de inscripción?

Carlos  Rangel: Bajó. En Cuba la economía es planificada y el Consejo obliga al nivel superior de enseñanza a dar las tasas que de aquí a 5 años el país necesitaría para cubrir la necesidad profesional del país. Se ha observado que en muchos egresados universitarios hay un nivel de subempleo e incluso en lugares donde se necesitaban 15 había más de 30. Eso sin duda trajo la consecuencia que el país revea el tema de la ubicación laboral.

En las carreras sociales es en donde se observa una reducción en el ingreso, mientras en las carreras técnicas, exactas y naturales ha aumentado.

La Universalización de la Educación Superior en Cuba

Una de las cosas que planteó Raúl Castro hace dos años fue que era necesario que por ejemplo aquellos que habían estudiado carreras agropecuarias vuelvan a sus provincias de origen para reactivar la producción ¿Cómo se vive esto?

Reinier Limonta: Hay un modelo que antecede al 2010, que Fidel había sido uno de sus principales arquitectos y que tiene como esencia que el propio municipio, que es la unidad territorial mas pequeña en términos de decisión política o gubernamental, sea el responsable de formar sus recursos humanos y no sólo en el tema agropecuario, sino también la cuestión médica y de otras carreras. A ese proceso se lo llamó “Universalización de la Educación Superior”. Esto permitía que la Universidad rompiera sus muros tradicionales y continuara la relación con el alma mater central y que el propio municipio tuviera la posibilidad de desarrollar determinados tipos de carreras en donde el profesional que la estudiara tuviera amplias posibilidades de desarrollarse. La migración interna surge a partir de circunstancias personales, era muy difícil que ese profesional en otro modelo de formación regresara al Municipio, que en definitiva es el que más lo necesita. Nosotros conseguimos el desarrollo del país de abajo hacia arriba, comenzando en la estructura del municipio y como consecuencia llega a la Nación, obteniendo su desarrollo.

En ciencias médicas el estudiante se forma en el hospital donde tiene amplias posibilidades de trabajar cuando termine su carrera universitaria y no sólo se forma ahí con un contenido local sino con contenido extremadamente práctico que permite que no sólo sea un médico especializado en cuestiones teóricas sino que conoce los problemas de salud de la futura población que atenderá una vez graduado.

¿Hubo resistencia, por parte del alumnado que había migrado, al volver a su provincia?

Reinier Limonta: Ha habido una combinación de las principales ideas. La Universalización se mantiene como concepto tremendamente revolucionario en el sentido de cambiar lo que hasta ahora en Educación Superior tuvimos hasta ahí pero también el proceso de disminución de la matricula, reordenamiento de la fuerza laboral calificada en el país cuenta con un amplio consenso popular. En primer  lugar porque si bien la revolución rompió todas las barreras que la sociedad le imponía al desarrollo en este caso intelectual universitario, no es posible construir un país sólo de universitarios. Hay cálculos que te dicen que por cada universitario tiene que haber determinado número de técnicos medios, y que por cada número de estos debe haber a su vez una determinada cantidad de obreros calificados. Invertir esa pirámide sin negarle a los obreros el acceso a la Universidad ha sido el principal reto. Todos tienen la posibilidad se superarse, ya como parte de su satisfacción personal.

¿Cómo se distribuyen las Universidades en Cuba?

Reinier Limonta: La densidad de la Universidad en Cuba es amplísima. Cada provincia tiene, al menos cuatro universidades. La universidad del ministerio de educación superior, la universidad médica, la pedagógica y las facultades de ciencias de la cultura física y el deporte, que se consideran localmente una universidad aunque forman parte de una gran universidad con facultad en todos las provincias. En los municipios hay sedes de estas universidades. De esta manera se rompe la concepción de que la Universidad sólo está en el campus, que no tiene contacto con la sociedad. En Cuba la Universidad es la sociedad.

Educación para Todos vs Bloqueo

Se sabe que en Cuba hay carreras tan específicas que no existen en otras partes del mundo ¿cómo convive eso con el bloqueo?

Carlos Rangel: En términos de educación superior hay algo muy  claro que tiene que ver con el desarrollo, la producción de conocimientos, de teoría y de investigaciones. Los daños que nos produce el bloqueo en estos términos es muy grande. Nosotros no podemos tener tecnología de punta en las carreras técnicas ni de ciencias exactas y es algo que indiscutiblemente afecta el proceso educativo y el desarrollo del proceso científico más profundo pero aún así nosotros seguimos esquivando cualquier cosa y seguimos buscando que las universidades avancen. Por ejemplo en Cuba se gastó tres veces más en material escolar por culpa del bloqueo. En nuestro país la educación es pública, gratuita y de gran calidad, pese al bloqueo. Por otra parte pero en el mismo sentido, el acceso a internet es muy limitado porque no tenemos cómo acceder y el poco acceso es realmente caro porque es satelital.

¿Cuál es la realidad de los jóvenes cubanos? ¿Existe realmente un “deseo” de emigración?

Carlos Rangel: La  migración universitaria no es algo particular respecto a la migración cubana en general. Hay para mi dos motivos fundamentales que son alicientes a que compañeros graduados universitarios decidan abandonar el país. El principal motivo es económico. En Cuba no hay la abundancia que nos permita una economía más cómoda y afecta en lo cotidiano, así que no se puede culpar a aquel que decide irse de Cuba. Cada cual tiene su idea de cómo superarse. Lo que también es verdad y nadie lo dice en el exterior es que en Cuba hay cientos de miles de graduados universitarios que deciden antes de comer con variedad, o de tener un carro quedarse a seguir construyendo un proceso social por sobre los deseos materiales. De hecho hay que decir que no hay una marcada migración universitaria y de los que se van muchos lo hacen por reunificación familiar. No pasa realmente que nuestros egresados, al tiempo de graduarse se vayan.

Quizás si suceda lo que se llama frustración profesional, ligado más a la carreras técnicas que requieren de una tecnología de punta que tenemos ciertamente vedada por el bloqueo.

Participación Ciudadana

Pero si hablamos de deseo, más allá de la concreción ¿Qué perciben ustedes que les pasa a los jóvenes cubanos?

Carlos Rangel: El 2011 fue un año para Cuba de mucho compromiso y de mucha reafirmación de querer construir un proyecto social. Hay un proceso muy democrático en el que el Partido Comunista demostró ser más que un partido comunista un partido de la Nación, un Partido que cuando fue a discutir los lineamientos internos para llevarlos al Sexto Congreso dijeron: “No lo vamos a discutir entre nosotros, vamos a discutirlo con el pueblo”. Y allí hubo más de 4 millones de intervenciones que se aportaron, en donde se discutieron los 291 lineamientos y que el 70 % de ellos fueron cambiados antes de llegar al Congreso. Eso habla de la democracia que hay en Cuba que es diferente de lo que cuentan los medios de comunicación que están al servicio del capitalismo. Nosotros invitamos a los que tienen alguna duda que vayan para Cuba y vean.

¿Cómo se dio esa discusión en la que participó todo el pueblo?

Carlos Rangel: Se discutieron los lineamientos en los CDR (Comité de Defensa de la Revolución), en los barrios, en las aulas, en los sindicatos. Se hacían asambleas de hasta 100 compañeros y se leía el documento y se iba discutiendo punto por punto. Todos. En total participaron cerca de 9 millones de cubanos, somos 11 millones. Hagan la cuenta.

Eso generó mucho optimismo en el pueblo porque efectivamente había cierto escepticismo con respecto al futuro de la revolución, debido al recambio generacional de una conducción histórica. Allí se pudo ver el compromiso de la juventud cubana con este proceso revolucionario que lleva más de 50 años.

Recambio Generacional

Hablaron de conducción histórica ¿Qué pasará cuando ya no estén? ¿Hay nuevos lideres, nuevos cuadros?

Reinier Limonta: En este tema hay una tergiversación en el exterior, a veces por desconocimiento y otras muchas veces por mala intención para poder justificar que el modelo cubano está agotado o como que ya cumplió un ciclo histórico. La verdad es que el recambio generacional, o la transición generacional se dio mucho antes. La mayoría de los puestos importantes intermedios, y estamos hablando de Consejo de Ministros, Presidentes de las Asambleas Provinciales del Poder Popular, Secretarios del Partido en los territorios, Comité Central de Partido, Asamblea Nacional del Poder Popular ya no tienen mayoría la dirección histórica. Si quedan valiosisimos compañeros al frente de la Dirección máxima del país pero el resto ya son personas que nacieron después del triunfo de la Revolución. De hecho el 70 por ciento de la población nació después, ya con el bloqueo. El país ya está en manos de compañeros que no participaron de aquella revolución.

La gente no ha entendido al socialismo como una mera opción histórica, lo ha entendido y lo entiende como la única manera de mantener la soberanía nacional frente a Estados Unidos. El consenso político cubano entiende que en 1959 comenzó a construirse la decisión de construir un proyecto y el resto estará en los cubanos en aprender y seguir desarrollando métodos de de construcción colectiva, de decisión colectiva, que los tenemos pero hemos tenido un líder fantástico, un líder que ha roto todos los esquemas en la historia de Cuba y que es un referente mundial, que es el Comandante Fidel Castro y evidentemente eso deja un vacío. No seria totalmente sincero si no lo dijera. Él ha sido el gran conductor en los momentos más difíciles y eso forma parte de  la importancia del sujeto en la historia y de los movimientos de masas pero sí apostamos a que entre todos los cubanos podamos ayudar o conducir el proceso. Raúl decía una frase, no es por citarlo por gusto, pero ahí está la esencia del proceso que estamos construyendo: “Sólo el partido comunista de Cuba será el depositario de la confianza depositada por el pueblo en su lucha”. Por eso  el partido discute con todo el pueblo. Raúl ha dicho también que la construcción de esta nueva autoridad tendrá que ser a partir de que el Partido Comunista sea el partido más democrático del mundo. Porque no es un partido electoral, ni postula ni elige. Los cubanos estamos muy esperanzados porque no tenemos otra alternativa: o lo hacemos o perece la soberanía nacional.

Los jóvenes de estas tierras

Latinoamérica está viviendo un proceso de transformación donde los jóvenes tienen un rol protagónico ¿Cómo lo ven ustedes?

Reinier Limonta: Los que pensaron que con el neoliberalismo los jóvenes no se iban a movilizar sacaron muy mal las cuentas. Ojala la mayoría de los gobiernos que en este continente se empeñaron por destruir federaciones estudiantiles o limitar el ingreso a la universidad o aplicar políticas que enajenaban a la población estudiantil se dieran cuenta que si bien hicieron todo eso y les funcionó un periodo de tiempo, las causas por las cuales los jóvenes se movilizaban antes y se movilizan hoy  permanecen latentes. La universidad con libre ingreso, la educación pública, gratuita y de calidad y el acceso de las amplias mayorías a la universidad… Y si, nosotros vemos que estamos en una obra americana porque hay un resurgir de los pueblos y como consecuencia de ese resurgir de las masas populares, los movimientos sociales, los sindicatos, las agrupaciones progresistas y también el estudiantado latinoamericano ha salido a defender su posición y sus reivindicaciones históricas porque el neoliberalismo no es secreto para nadie. No pudo ni podrá resolver nunca estos asuntos. El neoliberalismo si bien ha creado tituladeros, es decir, universidades con fábricas de títulos cómo decía un prócer cubano, no ha podido resolver los problemas ni ha concebido a la universidad como aquella institución  responsable del desarrollo tecnológico auténtico de Latinoamérica. Y no es posible porque la doctrina que impusieron en este continente fue privatizarlo todo. Para ellos no hay industria nacional, la transnacional se quedó con todo e hicieron un festín en los países donde aplicaron esta doctrina.

Y ¿Ahora cómo sigue todo?

Reinier Limonta: Ahora estamos en un momento de oportunidades Desde el movimiento estudiantil latinoamericano, la conducción de la Oclae define que estamos en un momento de oportunidades para transformar. Nosotros no vamos a cometer ciertos errores que el movimiento estudiantil mundial en otro momento cometió. Los estudiantes solos no somos agentes de cambio. En primer lugar porque representamos en América Latina a un sector muy privilegiado de la sociedad: no hay una universidad a la que accedan las grandes masas populares por fuera de Cuba y los cambios sociales vendrán de la estrecha unión con los obreros, los campesinos, los movimientos sociales, los movimientos que reivindican a la mujer, a los pueblos originarios, a las comunidades minoritarias, etc. Con toda esa amplia gama de sociedad civil que existe en América Latina estamos dando los pasos principales, pero la realidad es que por ejemplo en Chile no se van a acabar las manifestaciones hasta que no se resuelvan o canalicen las principales demandas que afectan como le afecta a flor la caída de un pétalo; o en Colombia la lucha no se va a acabar porque finalmente obligaron a hundir al gobierno una  ley que incluía la educación dentro del tratado de libre comercio con Estados Unidos. Son causas más profundas que van a continuar generando este tipo de actividades.

Carlos Rangel: En este contexto yo creo hay algo más en la demanda estudiantil. Más allá de luchas específicas hay ya una demanda de una asamblea constituyente y muchos buscan reformar la propia constitución. Eso sin duda explica el nivel de la toma de conciencia.

Cambios en Argentina, YPF y Aerolíneas

Ustedes, dos jóvenes cubanos ¿cómo ven a la juventud argentina? ¿Consideran que hubo un cambio en el compromiso de los jóvenes a partir del fallecimiento del ex presidente Nestor Kirchner?

Reinier Limonta: La realidad se conoce en el seno del movimiento estudiantil argentino pero yo lo que sí creo es que hay una gran movilización a partir de una mayor profundización de algunas medidas que se han tomado desde el gobierno.  No hay estudiante universitario, (y si hay son muy pocos) que no esté de acuerdo – aún cuando difiera diametralmente con este gobierno – con la nacionalización de YPF porque eso forma parte de la soberanía sobre los recursos, de la posibilidad del Estado de intervenir seriamente. El razonamiento es claro: Si lo hicimos con YPF y lo hicimos con Aerolíneas Argentinas obvio que este país empezará a concebir la educación no como un servicio sino como un derecho, porque estamos recuperando lo que es nuestro. Y se “recupera” porque alguna vez se cedió, se vendió y con ello perdió todo el pueblo argentino y Latinoamérica también si pensamos o concebimos a este país como un bloque regional. El movimiento estudiantil argentino, y lo digo desde la posición terrible de un espectador porque uno ve las cosas pero la esencia siempre es mucho más profunda, también ha sido parte de esta realidad de América Latina con la fragmentación, la multiplicidad de fuerzas, etc. De todos modos yo creo que se está trabajando fuertemente en el concepto de la unión en la diversidad y ahí se acercan muchos de los pensamientos de Nestor, que fue como dijo Chavez “el gran director del entierro del ALCA”. A ese entierro le debemos mucho los latinoamericanos en general y los estudiantes en particular. Una cumbre tremenda la de los pueblos y que Nestor haya dirigido eso fue un poco simbólico al igual que su secretaria general frente a la UNASUR, porque los estudiantes también aspiramos a ese tipo de integración donde nuestra América pueda resolver sus problemas fuera del norte revuelto y brutal que nos desprecia, dicho en términos de José Martí.

Militancia con ejemplo moral

¿Cómo se administran sus tiempos para cumplir con el estudio y la militancia política?

Carlos Rangel: Hay un sacrificio personal. Nosotros partimos de un principio que establece que antes de tener un cargo hay que estudiar porque si vas a ser dirigente de la FEU nosotros partimos de un trabajo político ideológico basado en el ejemplo moral que dice que si tu vas a ser dirigente de la FEU tenés que ser el mejor estudiante de tu clase y eso nos permite dar ejemplo ante el colectivo estudiantil. Es un tema de compromiso y ya.

Reinier Limonta: A uno le gustaría aportar más, porque no es el hecho de estudiar por estudiar. Es la mejor manera de contribuir a la revolución porque si estamos hablando de ahorrar recursos en Cuba y el Estado te pone determinado recurso para que tu estudies, si no lo haces en cierta manera estás botando un recurso que el Estado como organizador te pone. Recursos donde el pueblo de Cuba se sacrifica para que tu, privilegiado, puedas estudiar. Hay una suerte de confianza depositada en todos los estudiantes entonces no hacerlo es complicado. Esto es una tarea y yo creo que concebirlo así evita cualquier tipo de confusión, cualquier tipo de aspiraciones que a la larga minarían el proceso revolucionario. Hoy es esto, mañana podrá ser en mi caso, ejercer como fiscal en mi provincia o donde la revolución me necesite y donde los compañeros crean que cada uno es más útil.

Estas fueron dos voces que representan a cientos de miles de estudiantes cubanos. Ellos son parte de esa Cuba que los medios masivos de comunicación prefieren esconder y distorsionar pero aquí están ávidos de recibir en Cuba a todo aquel que esté dispuesto a abrir bien grandes los ojos, la cabeza y el corazón para ver en primera persona como esta pequeña Isla prepara con excelente nivel académico a jóvenes cubanos y del mundo entero.-

Jimena Riveros

CAPAC (Club Argentino de Periodistas Amigos de Cuba)

“LOS MEDIOS EXTRANJEROS NO ESCRIBEN LO QUE OCURRE EN CUBA, SINO LO QUE ELLOS QUIEREN QUE OCURRA”

Entrevista a Lázaro David Najarro Pujol*, periodista cubano especialista en radio, docente y escritor.


Lázaro David Najarro Pujol

Jimena Riveros: ¿Cuantos años llevas vinculado a los medios de comunicación?
Lázaro David Najarro Pujol: Casi he perdido la cuenta del tiempo que llevo en los medios de comunicación. Pero existe una fecha que jamás la olvidaré: una mañana de septiembre de 1971, José del Risco Martínez, entonces administrador del frigorífico del Combinado Pesquero santacruceño, me pidió que me incorporara al movimiento de corresponsales. De una forma empírica desempeñaba el oficio de reportero que combinaba con el de la refrigeración y los estudios en la Facultad Obrera, pero sin una noción de lo que era la radio y muchos menos el periodismo.
Desde esa fecha, jamás dejé de escribir noticias, tanto para la radio, como para los periódicos. Yo había leído en la prensa, en mi etapa de estudiante de marinería, de la inauguración (el 1 de mayo de 1968) de la emisora Radio “Primero de Mayo”  y allí me acerqué. Escribía para la radio local, los Periódicos Adelante, Juventud Rebelde y Trabajadores. Quizás por intuición tuve esa facilidad de darle a las “noticias”, a la información, un carácter humano. Me desempeñé en la década del 70, tras cumplir mi deber en el Servicio  Militar, como asesor de literatura, pero le dedicaba más al periodismo que a la asesoría y por esto decidí dejar el trabajo de la literatura para ir detrás de la noticia, ya como profesional. Me enrolaba en los barcos pesqueros y escribía sobre los hombres del mar o dedicaba horas inmerso en los campos de caña escribiendo sobre los operadores de las combinadas; los visitaba en su casa, en el campo, compartía sus triunfos y también sus fracasos. Tenía pocas horas para el descanso, pero jamás me agotaba. Imagínate que la mayoría de las veces dormía en la redacción de la emisora porque realizaba en un día varias coberturas a la vez, que ahora no puedo explicar cómo lo lograba.

JR: ¿Cómo ves que se maneja la información en Cuba?
LDNP: El periodista cubano debe tener un alto nivel de preparación, profesionalidad, responsabilidad con su país y estar muy comprometido con el proceso revolucionario. La prensa cubana tiene un carácter informativo, recreativo y educativo. Los medios de comunicación tienen en sus manos el papel de  como dijo Fidel, “sembrar valores en el alma de los hombres, en la inteligencia y en el corazón de los seres humanos”.  Nos toca en los tiempos actuales la misión de lograr un nuevo discurso periodístico que responda a las expectativas de una radio más culta, más entretenida, más representativa y más rica en temas de interés.

JR: Como docente ¿opinas que alcanza la formación que reciben los futuros periodistas?
LDNP: En Cuba los egresados de periodismo, en la actualidad, tienen un mayor nivel de preparación que cuando nos graduamos nosotros en 1983. Se  ha transitado por varios programas educativos y ya en Cuba se aplica el llamado Plan D. Nosotros no contábamos ni con profesores de tan altísimo nivel, ni siquiera con la bibliografía y las nuevas tecnologías. El estudiante de periodismo en la actualidad tiene mucha más preparación cultural y técnica. Están logrando, como apunta Raúl Garcés, «…una transformación radical en los discursos narrativos del medio…» Muchos defienden que el ejercicio diario del periodismo es lo más  importante. En parte tienen razón, pero es necesario un equilibrio entre la teoría y la práctica, respondiendo a la concepción de que la primera no puede estar separada de la segunda y viceversa. Tengo plena confianza en los nuevos egresados de Periodismo. Para Cuba se abre en esta profesión un hermoso camino. Ya lo están demostrando.

JR: ¿Cómo se aborda el manejo de la información en un país que está bloqueado por los EEUU?
LDNP: A veces leo algunas revistas para constatar lo que se hace por ahí (en el extranjero) y no para informarme. Yo leo mucho. Especialmente mucho veneno y ¿sabes que me pasa? ¡Me quedo anonadado con lo que se escribe!. Por eso que el trabajo del periodista de Cuba es muy complejo. Cuba es posiblemente el país más atacado en el mundo: se tergiversa la realidad y lo que es común en el resto del planeta, si ocurre en la Isla, los medios de información extranjeros lo convierten en gran noticia. Cuando tu lees los cables te das cuenta que sus campañas están dirigidas contra Cuba.  Escriben no lo que ocurre, sino lo que ellos quieren que ocurran. Por ejemplo a los mercenarios al servicios de la SINA (Oficina de Intereses de los EEUU en La Habana) los llaman disientes. No son objetivos en sus despachos noticiosos, aunque considero, parafraseando a alguien, que la objetividad es privilegio de la naturaleza y apelaría a la alternativa del catedrático español Martínez Albertos que hace equivalente la objetividad a la honestidad intelectual del periodista, cosa difícil para la Gran Prensa, que recurre a lo contrario: la tergiversación de los hechos. Es decir pretende repetir la mentira para convertirla en verdad. Antes se decía que una mentira dicha cien veces se acaba convirtiendo en verdad para los lectores, oyentes y televidentes, pero ahora ya no es cien veces. Una noticia tergiversada, según Ramonet en su libro “Propaganda Silenciosa”, se repite 10 mil veces y quizás mucho más, tergiversando o manipulando los hechos a favor de la cultura dominante. Pero tú que visitas a Cuba con frecuencia tuviste la oportunidad de constatar de que el pueblo cubano es uno de los más informados del mundo. Si no fuera así ya la campaña enemiga habría terminado con la principal  fortaleza de esta nación: la unidad del pueblo y su apoyo a la Revolución, al Partido, a Fidel y a Raúl.
Toda esa campaña contra Cuba ha quedado demostrada y denunciada con pruebas en los programas que ha transmitido la televisión Las Razones de Cuba. A veces acá lo que hace la SINA  no es FORMAR periodistas, porque para ser periodista es necesario llevar la profesión en el alma, lo que hacen es FABRICAR periodistas. El arte de la desinformación ha sido un elemento clave y es el arma de las transnacionales de la información. Sustenta Howard Frederick, que nueve de cada diez noticias que transmiten las emisoras latinoamericanas provienen de agencias de noticias primermundistas.  Nos enteramos de lo que pasa en nuestros países a través de cables redactados en escritorios norteamericanos. ¿Qué estamos rebotando a través de nuestros micrófonos?  Están utilizando un instrumento muy efectivo para la manipulación y el lavado de cerebro en nuestra región.

JR: En materia de comunicación ¿qué implicancias tiene el bloqueo?
LDNP: El bloqueo económico, comercial y financiero afecta todas las esferas  de la sociedad. Los medios de Comunicación no escapan a ese fenómeno.

JR: ¿Por qué te abordaste a la investigación?
LDNP: A veces escucho a muchas personas hablando del tema de la investigación periodística. Existen muchas opiniones de investigación periodística. Una vez escuché: “…lo que hizo tal reportero eso si es investigación”. Se trataba de un reportaje en varias partes sobre el problema del pan. Es verdad que es una investigación. Pero no es para exagerar: para lograr ese material solo es necesario ir a la cola del pan y entrevistar a las personas. Yo sólo creo que para hacer periodismo es necesario investigar.
Ahora me entero contigo que lo que hago es un periodismo de investigación. Creo que eres de las pocas personas que me lo ha dicho. Me entero ahora. No obstante gracias. Pues seguiré investigando. Pero si, de mis trabajos de periodismo radial han salido mis tres libros impresos que lleva una labor de investigación. A uno de ellos le dediqué 15 años. Claro, lo dejaba y lo tomaba, hasta que lo terminé.

JR: En Cuba todavía existe el radioteatro ¿por qué crees que en el resto del mundo está en extinción?
LDNP: En el resto del mundo no es la costumbre ni el radio teatro, ni la radio novela. Eso se perdió hace mucho tiempo. En Cuba la radio desde que se fundó en 1920 ha tenido una gran audiencia. La radionovela forma parte de la programación de la Isla desde que Félix B. Caignet  estrenó, en 1948, célebre radio-novela. Ocurrió un primero de Abril cuando las ondas de la CMQ trasladan el suceso dramático radial más importante de la década, “El derecho de nacer”, con María Valero-Minín Bujones y Carlos Badías, secundados por un elenco envidiable, donde sobresalen Nenita Viera, Lupe Suárez, Xiomara Fernández, José Goula, Enrique Santisteban, Carlos Paulín, y el estilo de narración de Luis López Puente, presente también en todas las obras de Caignet, o sea, hablar en metáfora como asegura el autor, que se impone también en el hacer radial de América Latina.
En Radio Cadena Agramante, donde laboro, existe uno de los elencos dramáticos de la radio más distinguidos de Cuba. En enero de 2011, el grupo cumplió 42 años de fundado. Ahora, con el nombre de Nino Moncada, el grupo es también uno de los más antiguos y estable de la radio en el país. Sus integrantes sienten el orgullo de que artistas tan distinguidos de la pequeña pantalla como Héctor Echemendía y Norma Reina hayan salido del elenco devenido escuela de actores y actrices. La transmisión de la serie “Un nuevo amanecer” (1969), dedicada a José Martí, se asumió como la fecha de fundación del conjunto.

JR:¿Cómo es el oyente de radio en Cuba?
LDNP: La radio es para el oyente cubano el ritmo de la vida. Es incalculable el nivel de audiencia que tiene la radio. Según los últimos datos que he recopilado existe una red de 1 emisora internacional, 6 nacionales, 18 provinciales, 71 plantas municipales, estás últimas representan el 74 por ciento del total de estos medios en la Mayor de las Antillas.

JR: ¿De donde surgió la idea y/o necesidad de hacer un Manual*?
LDNP: No quería que a otros le faltará lo que siempre quería para mí, un libro de texto o un manual de periodismo. Cuando estudiaba periodismo en la Universidad de Oriente, en la Ciudad Héroe de Santiago de Cuba, a finales de los años 70, nos tuvimos que enfrentar al fenómeno de la falta de bibliografía sobre el periodismo. Por suerte teníamos el libro de Benítez: “Técnica Periodística”, pero no era suficiente. Aquella fue una época muy difícil, con muy limitada bibliografía sobre periodismo y ninguna sobre radio.
Radio Caribe (Isla de la Juventud) me dio la oportunidad de experimentar en los géneros periodísticos: el documental, la crónica… aunque a veces confundía la entrevista, con el reportaje. Hasta los propios analistas de la información radial andaban por rumbos equivocados en los conceptos de géneros radiofónicos e imponían sus criterios en las visitas de análisis de la programación informativa. Entonces me decidí a escribir sobre periodismo radial y la editorial Pablo de la Torriente de La Habana, publicó,  años más tarde, el Manual Nuevo Periodismo Radial, el que se complementó con el editado recientemente en tu país: Periodismo y realización radiofónicos. Recibo muchas llamadas y los estudiantes lo consultan mucho para sus tesis. No solo de aquí de Camagüey, sino de varios lugares de la Isla. Tanto estudiantes de periodismo como del Instituto Superior de Arte. Así que mi esfuerzo de tantos años de investigación y búsqueda para crear ese manual ha servido de algo.

JR: Recientemente escribiste un nuevo libro ¿De qué se trata?
LDNP: “Vientos del sur” es un testimonio que evoca una etapa de mi vida como estudiante de marinería en La Habana del Este, Cuba. Allí nos preparamos como especialistas para el cultivo de la esponja en los mares del Surgidero de Batabanó. Narro los recorridos, en medio del embrujo, por los parajes prácticamente vírgenes, elegantes y espectaculares que forman parte del Archipiélago de los Canarreos que se distingue por mantener los mismos atributos que les concedió la naturaleza hace miles de años. Rememoro los encuentros la convivencia con los pescadores y los tiempos en que los jóvenes, además de soñar, nos dábamos a la tarea de revolucionar la naturaleza y desafiábamos los peligros del mar. La historia transcurre durante los últimos años de la década del 60 del siglo XX.  Yo se lo he enviado por correos electrónico a muchas personas conocidas y me han dicho que le ha fascinado pero aún no se qué les pareció a los editores.  De todas formas sé que lograré publicarlo. Lo presenté al concurso nacional Luis Suardíaz y obtuve el Primer premio en Testimonio.  Ya fue adaptado para la radio y transmitido en un programa juvenil.-

* Manual Teórico-Práctico  Periodismo y realización radiofónicos.   Editorial deauno.com (Buenos Aires, 2010)

*Lázaro David Najarro Pujol (Santa Cruz del Sur, Cuba, 1954) Licenciado en periodismo, es autor de los libros Emboscada (Editorial Ácana 2000), Tiro de Gracia (Editorial Ácana 2003); Nuevo Periodismo Radiofónico (Editorial Pablo de la Torriente, 2007);  Sueños y turbonadas, (Editorial Adeuno.com, Argentina, 2008) y Periodismo y realización radiofónicos, (Editorial Adeuno.com, Argentina, 2010). Ha obtenido alrededor de 40 premios y menciones en concursos periodísticos, literarios y festivales nacionales de la radio. Entre ellos se incluyen Premio Sol de Cuba (1986), Premio Primero de Mayo (1988), Primer Premio en Documental en el Festival Nacional de la Radio (1991), Mención Especial en el concurso literario 26 de Julio de las FAR (1999), Gran Premio Nacional de la Radio (2000), Premio Extraordinario Nacional 25 aniversario de la ANIR 2002, Premio “Jorge Betancourt” por la trayectoria de excelencia como miembro de la  UNEAC (2008), Primer Premio de Testimonio  del Concurso Nacional Luis Suardíaz (2011) y Primer Premio en prosa reflexiva del concurso nacional “Con la vida y por la vida,  la  naturaleza convida”.

UN SOLDADO REVOLUCIONARIO

Entrevista a Orlando Guerra (70 años) /  Cuba, La HabanaFoto: Jimena Riveros

La entrevista fue realizada en una tarde de mucho calor en un barrio de la ciudad de La Habana, Marianao. Guerra es un hombre que piensa bastante antes de responder y defiende enérgicamente la revolución llevada adelante por el Comandante Fidel Castro. Quizás para nosotros, argentinos, sea de difícil comprensión escuchar que alguien habla con amor de las Fuerzas Armadas ya que estamos marcados con la sangre derramada injustamente por los militares de distintos países de Latinoamérica, que aniquilaron generaciones enteras en estas tierras.
Cuba desde 1959 marcó una gran diferencia en este sentido: el sentimiento nacionalista y la defensa de la propia tierra permitió que una Isla pequeña le haga frente a uno de los Imperios más grandes del mundo. Aquí uno de los tantos testimonios que se encuentran en cuanto uno pisa la tierra de Martí.

JR: ¿Cuántos años tenía cuando entró en la guerrilla?
OG: Tenía 17 años. Entré fundamentalmente porque éramos una gente… y vivíamos sofocados, pasando hambre y la juventud, al menos, pensó (la guerrilla) que había que cambiar el sistema. Era 1958. Yo primero entré en la lucha clandestina. Mi jefe inmediato se llamaba Panetti y éramos parte de una celular de la lucha clandestina y éramos unos cuantos jóvenes de ahí, del barrio. Empezamos a hacer carteles, propaganda, a recolectar armas y hasta que ya no podíamos dormir en la casa. Porque mi hermano mayor ya estaba en la sierra y entonces los guardias iban a la casa a la noche: ya estábamos en la clandestinidad. Dormíamos en casa de los vecinos pero cerca para ver qué pasaba. Hasta que llegó el momento en que nos dijeron: “andate, no podes seguir ahí porque los van a matar”.

JR: ¿Dónde pasaba todo esto?
OG: En Oriente. Ahí nos fuimos para la sierra pero no sabiamos con qué nos ibamos a encontrar. Eso fue en octubre del 58. En Sierra Maestra nos dieron entrenamiento, había una escuela de reclutos, donde todo el que llegaba nuevo, todos los meses, activaba a la guerra de guerrillas. Estuve ahí hasta el triunfo, en el 59.

JR: ¿Cómo vivió el triunfo de la Revolución?
OG: (risas) Estaba en la escuela de Sierra Maestra. Ya estaba entrenado para partir e integrar una unidad de combate pero ante el triunfo nos venimos todos para La Habana y nos quedamos en La Cabaña, que da la casualidad que estaba el Che ahí. Eso antes (la cabaña) era un campamento muy grande. El Che vivía ahí…¡se casó ahí y hasta invitó a todos!. Yo tenía al jefe mió, que era un capitán, Acevedo se llama, que ahora es Jefe la… de todo lo que tiene que ver con la aviación del país. Cada jefe estaba con su grupo, con sus compañeros.
Yo quería pasar un curso: me gustaba mucho la “motorizada” y entonces hablé ahí con Acevedo y los Jefes de ahí y me hizo una carta para Camilo, que estaba aquí en Ciudad Libertad y yo quería ir para allá pero no lo pude pasar porque cuando llegué me dijeron: “¿Tú con este cuerpo tan chiquito?, si necesitamos hombres de seis pies”(risas). Entonces no me dejaron porque tenía pesar por lo menos 160 libras y no llegaba. Ahí me decepcioné porque yo quería estar en la motorizada pero no podía ¡si hasta hable con los jefes y todo para que me den una chance y tampoco!. Con ese cuerpo era la respuesta.

JR: ¿Qué eran los pelotones suicida?
OG: Eran pelotones que se formaban para cumplir misiones importantes y arriesgadas. Por ejemplo: “Vamos a tirotear un cuartel” y ellos iban, tiroteaban y se iban. Era el pelotón que siempre iba adelante.

JR: Mientras estuvo en el ejército ¿tuvo que ir a misiones?
OG: Yo fui a Angola a cumplir una misión internacionalista. Estuve dos años allá, viviendo en el monte, durmiendo en una hamaca o sobre una mata en el piso porque estábamos en condiciones de guerrilla. En esa época yo era capitán y fui como jefe personal de una brigada de 500 y pico de hombres. Recibíamos abastecimiento para comer de Uganda, llegaban en camiones. Esto fue desde 1983 hasta el 85.

PLAYA GIRON

OG: Abril de 1961. Los yankis atacaron puertos de Santiago de Cuba y Ciudad Libertad, de aquí. Todos sabíamos que era el preludio de una invasión. Trataron de destruir nuestra fuerza aérea, lo que no sabíamos era por donde iba a entrar y, en abril, entraron por playa Girón. El 18 de abril. El 16 fue el ataque a la región, a partir de ahí las costas bajas se prepararon, el pueblo entero se preparó a esperar la invasión. Yo integraba un batallón de las fuerzas de combate. Estaba en un campamento que se llamaba Managua y eran como las cinco de la mañana cuando nos despertaron a todos, todo el mundo a formar. Formamos en el polígono. Nos montamos en los camiones y fuimos para allá. Yo no sabía dónde estaba Playa Girón… pasamos Matanzas…. Cuando estábamos llegando a una central que se llama Australia nos atacó un avión. Nos preparamos en el segundo pase y lo tumbamos con fusibles, con pistolas, con armas antiaérea… con todo lo que teníamos. Teníamos la orden de derrotarlos en 72 horas porque el plan de los yankis era coger una cabeza de playa para apoderarse de eso y pedir ayuda. Por lo tanto teníamos 72 horas pero antes de eso ya estábamos esperando, antes del amanecer ya estábamos en la playa. Avanzamos por la carretera, por el monte y nos tiraban y tirábamos y nos atrincherábamos y nos volvíamos a parar y volvíamos a seguir para allá.
Una de las cosas que más nos emocionó a toda la tropa fue que Fidel estaba con nosotros. Hubo un momento en que un avión nos estaba tirando y Fidel estaba ahí. Tumbamos al avión y la misión era seguir hasta la misma playa. Teníamos tanques, aviación en el aire y la infantería. Corríamos por la carretera, por alrededor de la carretera: una compañía de un lado, otra del otro, todos para allá. No teníamos opción: había que derrotarlos. Llegando a la playa Fidel se subió a un tanque y había un barco, a unas cuantas millas de la costa, y Fidel lanzó un cañonazo con el tanque y le dio al blanco. Eso fue histórico y yo estaba ahí. Entre el cañonazo de Fidel y alunas bombas que tiró la compañía nuestra ¡se hundió el barco!. Así que en menos del tiempo previsto derrotamos a los invasores que lo que querían era tomar la zona, el pueblo (muy chiquito e inhóspito) para llamar a los barcos que estaban a pocas millas esperando la orden para invadir el país pero no les dimos tiempo. Tuvimos bajas pero para la envergadura que era eso muy pocas.

JR: Mirando a su atrás ¿hay algo que cambiaria?
OG: No. Yo siempre concebí la idea de la revolución porque de chico no la conocía porque era un guajiro del campo. A los 14 años me puse a trabajar porque tenía tres hermanos más chicos que yo. Cortaba caña en una colonia del campo. Ya en el año 1953, cuando Fidel ataca el Moncada todo el mundo se da cuenta que hay algo en el ambiente que se ve venir y cuando se empieza a hablar de revolución, ya nosotros los jóvenes más pobres, lo que estábamos pasando más trabajo o teníamos que vivir cortando cañas, sofosgados por el ejército… a un colono por ejemplo no se le podía hablar porque era como un jefe. Entonces la juventud eso lo fue observando y se le fue metiendo en la cabeza hasta que Fidel tuvo la idea de atacar el Moncada y tuvo el valor junto a un puñado de hombres de atacar esa fortaleza de la zona oriental, en Santiago de Cuba, y la juventud fue tomando conciencia. Los jóvenes de donde yo vivía se sumaron a esas ideas pero después se acobardaron porque había mucho por cambiar y para hacer, entonces se iban. Pero la mayoría de la juventud apoyó desde el principio las ideas revolucionarias.

JR: ¿Sabían leer y escribir?
OG: En esa época, a los 14 años, yo tenía el segundo grado. Fui hasta tercero pero no aprendí nada porque trabajaba mucho y me pagaban sólo por la comida y para comer malamente. Éramos explotados. Las ideas revolucionarias sirvieron para poder ya despertar. Mi hermano mayor nos decía: “llegó la hora de ir para el monte y pelear”.

JR: Una vez dentro de la guerrilla ¿recibían formación que no fuera militar?
OG: Todo el que se sumaba, lo primero que escuchaba era que había que estudiar y prepararse para la vida porque nosotros íbamos a ser la defensa del país y teníamos que tener el nivel escolar y buena formación política. Así que venían maestros a darnos clase como si fuera una escuela normal. Termine la escuela y después hice la secundaria a la noche, en La Habana. Se llamaba escuela obrera y campesina. Sabíamos que teníamos que prepararnos ¡nosotros que éramos guajiros del campo! Y nadie se animó a desaprovechar esa oportunidad. Después cómo me case y tuve hijos no seguí estudiando.

JR: ¿Cuándo se jubiló?
OG: Me jubilé en 1990 de la vida militar. Fui a Angola del 83 al 85 y en el 90 me retiré. Me retiré del uniforme pero me quedé trabajando en la Unidad donde yo estaba hasta el 2007. Entre militar y civil estuve 48 años al servicio de la Revolución.

JR: ¿Cómo ve a las fuerzas armadas cubanas?
OG: Ahora es muy distinto de lo que era en aquella época. Ya nosotros estamos preparados (los cubanos), el pueblo entero está preparado porque siempre estamos amenazados por el imperialismo yanki… siempre, siempre, siempre han querido esta Isla. Están ahí pero ahora están todos preparados, aunque haya cubanos que no estén preparados ideológicamente o estén en contra.

JR: ¿Qué pasa con esas nuevas generaciones?
OG: La juventud de ahora es distinta a la de antes. Antes, nosotros pasábamos mucho hambre pero nadie quería irse. Ahora tu te encuentras en la calle, no porque no tengan conciencia revolucionaria, sino por el afán de lucro que es distinto. Es distinta esa idea a la conciencia revolucionaria. Yo te digo que el pueblo está preparado psicológicamente y tiene una conciencia revolucionaria completa, inclusive la juventud de ahora. Esa juventud que tu dice que quiere irse, cambiar su modo de vida, es por eso. Esa juventud inclusive que ya se ha ido, yo estoy convencido que si los Estados Unidos invade Cuba viran para acá. Porque esos muchachos son hijos de padres que ya son viejos, reciben mucha propaganda que es peligrosa y les llega la propaganda a ellos y no se detienen a pensar en la patria pero interiormente son revolucionarios. Yo estoy convenido de eso.

JR: Y sus hijos ¿qué piensan de esto?
OG: Yo siempre les inculqué las ideas de la revolución porque no vivieron los tiempos que yo viví. Y oyen propaganda y a lo mejor alguno se quiere ir para mejorar su nivel de vida pero no porque no sean revolucionarios. Ahora el nivel de vida es parejo para todos, acá ya nadie ve que alguien se muera de hambre. Puede escasear la comida, la buena comida pero todos comemos. Para eso se creo la libreta de abastecimiento.

JR: Muchos cubanos se quejan de los alimentos que contiene la libreta…
OG: Es lo fundamental. Lo demás lo tienes que comprar… de arroz dan 7 libras por persona. Hay también frijoles, pollo, pescado… El estado subsidia alimentos básicos a través de la libreta. Tienes que pensar que al estado le cuesta tres veces más que al precio que lo vende.

JR: En el interior de Cuba se ven muchos Cebúes…
OG: Se usan para la leche.

JR: Pero ¿por qué no crían vacas?
OG: Hay vacas pero de ahí se saca la leche, principalmente para los niños que el Estado garantiza hasta los siete años. En la bodega hay leches especiales también que al Estado le sale carisima (mientas muestra un paquete de leche en polvo de Nestle Argentina). Nosotros no podemos fabricar determinados alimentos porque sería todavía más caro. Somos una isla en el medio del mar, con un pedacito de tierra ¡bastante bien estamos!

JR: ¿Y con el pescado qué pasa?
OG: Se consigue más fácil pero es caro comprarlo. Mucha gente se va los fines de semana a pescar y trae a su casa.

JR: ¿La policía no dice nada si ve a alguien con pescados?
OG: Ilegal es pescar para vender. Eso si no se puede hacer. Aquí no está prácticamente prohibido nada, lo que está prohibido es porque es fundamental para las personas y hay que cuidar los recursos para que todo se reparta parejo.
Si tu quieres tener una cafetería pones una pero legal, eso es tienes que ir sacar tu licencia y crear las condiciones. Aquí lo que está prohibido es la ilegalidad.

JR: ¿Cuándo se creó la otra moneda, el CUC?
OG: En Cuba no existieron siempre dos monedas, de hecho Raúl dice que hay que unificarlas. Lo hicieron en su momento para regular. Los alimentos básicos y algunos otros productos, también básicos, se garantizan en moneda nacional. Si alguien quiere tomarse un refresco en lugar de beber agua lo compra en la otra moneda, por ejemplo. Si tú quieres tomarte una cerveza, ve y cómprala en CUC porque eso no es necesario para vivir, si quieres un carro págalo en CUC porque tampoco es necesario para vivir. El estado cubano te garantiza el médico gratis, cuida tu salud sin que pagues nada; una operación por difícil que sea es gratis. Ahora yo pregunto ¿Cuánto vale una operación en tu país? o ¿el tratamiento para enfermedad? ¿Cuánto dinero le sale a una persona atenderse en un país capitalista? Aquí tenemos los mejores hospitales del mundo entero. Hay vacunas que hicieron nuestros científicos que en países capitalistas no hay. Aquí ningún cubano paga por estudiar. El estado garantiza salud y educación para todo el pueblo.

JR: ¿Cómo sería Cuba si no estuviese bloqueada?
OG: El bloqueo es el peor problema que tiene Cuba. Si Estados Unidos nos quita el bloqueo, nosotros mejoraríamos un cien por ciento. Estados Unidos le tiene prohibido a muchísimos países que le venda a Cuba. El bloqueo es lo que nos tiene más apretados.
Estados Unidos está ensañado con Cuba, mira lo de los cinco presos cubanos que tienen allá. Es gente inocente pero a Carriles Posadas lo tienen libre, andando por sus calles.
En la OEA de 194 países, 191 pidieron el cese del bloqueo ¿y? no sirvió de nada, Estados Unidos no escucha al resto de los países y se burlan de las leyes y de los organismos internacionales. Nosotros de los Estados Unidos no podemos esperar nada, esté quien esté en el poder porque Obama prometió muchas cosas para Cuba y nada cumplió. Yo pensé que algo podía cambiar ¡el primer presidente negro de Estados Unidos! Sin embargo está actuando igual que los anteriores.

Jimena Riveros / Junio 2009

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